El árbitro es una autoridad que se respeta en la mayoría de deportes, por muy injustas o humanas que sean las decisiones que en muchas ocasiones toman. En fútbol esto jamás ocurrió, ocurre y ocurrirá. Prueba de ello es este robo de tarjeta amarilla por parte de un jugador del Botafogo en el partido que los enfrentaba a Estudiantes. Al menos, esta vez, es imposible no sonreir.
Se trata de un robo a mano armada de tarjeta amarilla. El jugador, indignado por el color de la tarjeta, decide utilizarla para revocar la decisión arbitral. Parece que había ignorado que le quedaba otra tarjeta y de otro color.
Vídeo | Youtube



Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect