
Completada ya la primera jornada del Top 16, toca hacer balance, y a decir verdad, mejor no podría haberle ido a los equipos españoles. Ganaron 3 de nuestros 4 representantes, y considerando que dos de ellos, Barça y Unicaja, se enfrentaban en un duelo directo, tres victorias era lo máximo que podíamos meter en el saco.
Todo empezó a encararse en la jornada del miércoles, consiguiendo el Tau una victoria importantísima en la pista del Lietuvos Rytas, su verdadero rival para quedar primero de grupo, gracias a un Tiago Splitter determinante (17 puntos), y a una pérdida del balón a falta de 6 segundos de Price, cuando atacaba para empatar o ganar el partido para Lietuvos. De nada sirvieron los 4 triples de Hollis Price o los 18 puntos de Petravicius ante un Tau que demostró mucho oficio, pero demasiados altibajos para lo que nos tenía acostumbrados años atrás.
Ayer jueves, fue el turno de los otros tres españoles. El que a priori lo tenía más sencillo, el Real Madrid, sudó de lo lindo para tumbar al rival sencillo de su complicado grupo, el Zalgiris Kaunas lituano. Pero claro, a base de tirar de Bullock, de aprovechar a Reyes, y de dejar hacer a un Charles Smith inspiradísimo, es complicado que este equipo pierda un partido de marcador abultado. Hasta Iker Iturbe, que re-deutaba ayer de blanco, tuvo la osadía de estrenarse con dos triples. Pero del 88-85 final, mucha culpa la tiene un parcial de 18-0 entre el tercer y el último cuarto del partido, en pleno recital de Smith.
Bastante diferente al partido de Vistalegre fue el partido disputado entre AXA Barcelona y Unicaja de Málaga en el Palau Blaugrana. El ambiente, tras la destitución de Ivanovic y la temprana eliminación de ambos equipos de la Copa del Rey, estaba muy enrarecido, y toda la tensión se tradujo en el juego de los dos equipos. El partido fue decididamente malo: un Unicaja con un 36,8% en tiros de 2, y un no menos preocupante 59% en tiros libres, y un Barça con un triste 18,7% en triples, son cifras que dan una idea del tostón de partido de baloncesto que se sufrió ayer en el Palau. Pero apareció (¡ya era hora!) Alex Acker en el momento crítico, y supo resolver los problemas de un Barça que tiene mucho que cambiar si quiere aspirar a algo este año. Al final, y tras un último tiro libre lanzado a fallar de Unicaja, Ndongo y Welsh fallaron dos palmeos bajo el aro que hubieran forzado la prórroga. 64-62 en el que fue el marcador más pobre de toda la primera jornada de este Top 16.

Del resto de partidos, la gran sorpresa se dio el miércoles con la derrota por 10 puntos de Panathinaikos en la pista de Efes Pilsen. Los 29 puntos de un desatado Drew Nicholas, sumado a la extraña estadística griega de 5/21 triples fueron suficientes para tumbar al actual Campeón de Europa. Tampoco dejó de ser sorprendente como el CSKA sufría para vencer en su pista a la Lottomatica de Roma por 72-71, y gracias a un último cuarto sensacional, y a un triple sobre la bocina de un eufórico Langdon. El otro duelo interesante de la jornada lo disputaban en Atenas los otros dos cocos del grupo del Madrid: Maccabi y Olimpiacos. Al final, se impuso Maccabi por 67-75, a pesar de un inmenso Lynn Greer, que con sus 26 puntos y 31 de valoración se alzó como el MVP de la jornada, aunque no pudo llevar a su equipo a la victoria.
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