
Quedan 300 metros para cruzar la línea de meta. El pelotón del Tour de Francia se ha disuelto gracias al empuje de un sobresaliente y destructor Oscar Pereiro, solo queda que su líder Valverde remate la faena. Pero, ¿qué ocurre? ¿Por qué Valverde no arranca? Parece que la meta está todavía un poco lejos.
Este fallo del Caisse d’Epargne ha privado a Alejandro Valverde de su segunda etapa. Tampoco hay que quitarle el mérito a Ricardo Riccò, cuya arrancada era casi inalcanzable, pero si el sprint se hubiera planteado de otra manera, el resultado sería diferente.
Cuando Pereiro ha cejado en su empeño por liderar al grupo, Valverde se ha quedado al frente a 300 metros de meta. Kirchen, Frank Schleck, Evans y Riccò han pensado a la vez lo mismo. El murciano se ha visto a merced de 5 lobos ávidos por la etapa que afilaban el cuchillo a su espalda. Primero Schleck, y tras él, Riccò, se han merendado a un Valverde cuyo pundonor y raza de velocista le han aupado hasta la segunda posición.
El trabajo impecable del equipo debería haber durado un poco más, o menos, según se mire. De todos modos, no ha sido en vano. Ha servido para afianzar y despejar dudas sobre Valverde. Al fin y al cabo, no hay que restar mérito a su segunda plaza y tras una noche en la que la caída sufrida el día anterior solo le ha permitido dormir dos horas, no podíamos esperar de él un resultado mejor.
También sirve para dejar claro quien manda de momento en el Tour, y que muchos comiencen a temer que Caisse d’Epargne no viene solo con un líder. Mucha atención a Oscar Pereiro. Él ha sido el que ha hecho añicos el pelotón, y dejado en paños menores a favoritos como Cunego, que se ha mostrado más que débil.
Foto | Graham Watson


Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect