
Chavanel eclipsa este viernes al protagonista deportivo de La Vuelta, después de la llegada a Toledo. El corredor más combativo del pasado Tour de Francia se ha merecidamente vestido de oro.
Para delicia de los organizadores, Chavanel, no sabemos si por gratitud, o porque lo ve así, ha confesado que nuestra Vuelta ya está al nivel del Tour de Francia: en cuanto a público, organización, recorrido y participación. Y quizá no le falte razón en estos cuatro factores, pero a pesar de esto, Sylvain está exagerando. La repercusión del Tour es única y mundial, aunque nos acerquemos de vez en cuando.
Chavanel fue joven promesa que en su día se estrelló. Nuestros vecinos galos siempre esperan de sus polluelos que ganen su carrera. Todos han fracasado en los últimos años. Y no es que, como Chavanel, fuesen ciclistas mediocres, sino que el nivel de exigencia del Tour es para muy pocos. Pero Chavanel ha madurado, y se ha enfrentado a retos más a su alcance, que le han hecho resucitar y ganarse al público perdido.
Lógico es que el maillot oro se le suba a la cabeza, pero, por muy patrióticos que nos podamos llegar a sentir, en cuestión de importancia no nos podemos equiparar al Tour. Y es injusto. Aun así, contando con una cierta sobrevaloración de la ronda gala, a la Vuelta a España le queda mucho por recorrer y aprender, de otras carreras, como el Giro de Italia.
Foto | El País


Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect