No soy de los que se atrevan a dar consejos a diestro y siniestro. Tampoco quiero ahondar mucho en temas futbolísticos ya que para eso están nuestros queridos compañeros de NdF. Y mucho menos aún quiero tocar temas religiosos en un blog deportivo. Pero como es domingo y es la hora del café haremos una excepción. Se llevan unos días publicando noticias en los medios de comunicación españoles referentes al “fichaje” de Javier Clemente por la selección iraní. Qué si no se establecería el país, que si su traductor, que si esto, que si aquello. Sin embargo lo que más me ha llamado la atención es que ahora Irán lanza un ultimátum al español “O firmas o fichamos a Maradona”. Atentos al dilema.
Para mí, Javier cuenta con pocas opciones de entrenar en Europa y este representa el único motivo de no rechazar claramente la oferta de la selección persa. Y que perdone aquel que se sienta ofendido, pero hay que tener mucho estomago para trabajar en un país donde la religión mal entendida de unos pocos fiscaliza la vida diaria de todos sus ciudadanos. Un ejemplo directo es el que nombran en el artículo de la vía, las mujeres iraníes no pueden ir a ver un partido al campo, ni trabajar en él, incluso como periodistas. Jugar sí que pueden, pero con el preceptivo velo por supuesto. Triste, pese a quien pese.

Javier, acepta un consejo: huye. Si tienes que entrenar a un modesto de 3ª regional lo haces y punto, pero no entres a formar parte del engranaje de un gobierno tan retrogrado. Deja el camino libre a Maradona que vive feliz con sus amigos Castro, Ahmadineyad, Chávez, y de cualquier llanero solitario que este peleado con el mundo (con o sin razón). Javier observa los toros desde la barrera y contempla como Diego se las apaña para convencer a todo el Islam de que no sólo hay un Dios, como proclamó Mahomá, si no que él también tiene cierto aire divino, al menos en una mano. El argentino se sentirá como pez en el agua en un país que, como él, no es ni la sombra de lo que fue en el pasado.
Por último, y no por ello menos importante, decir que si por unas caricaturas unos fanáticos la liaron, espero que por este artículo no se enfaden y nos manden un ataque DoS como el de Genbeta. De lo contrario que avisen para organizarnos un fin de semana libre.
Vía | 20minutos

