No se asusten, se pueden afeitar tranquilos. No es que las Gillette se hayan apoderado del mundo, me refiero a las cuchillas de las botas de los jugadores de hockey hielo, que son tan afiladas y peligrosas que pueden causar un buen estropicio.
Vamos, tal y como le sucedió al ala izquierda de las Panteras de Florida, Richard Zednik, en el partido de la NHL disputado el pasado domingo en Buffalo. En una jugada fortuita, el propio compañero de Zednik, el finlandés Olli Jokinen, le provocó un corte en la yugular que estuvo a punto de dejarle sin vida. La pista de hielo se llenó enseguida de sangre y pronto los médicos actuaron para cortarle la hemorragia al pobre Richard.
Afortunadamente, la NHL no repara en gastos con los servicios médicos. Y es que, por desgracia, los accidentes en este deporte son bastante frecuentes. Traumatismos, cortes, fracturas… Incluso existe un antecedente de otro corte de yugular, en 1989. En aquella ocasión, el portero de Buffalo recibió otro cuchillazo en una jugada que también acabó en final feliz gracias a la rapidez del cuerpo médico. YouTube recoge estos dos momentos. Duele solo con verlo.


