El Barça continúa caminando a ritmo de récord en la competición doméstica. Parece que le ha venido bien a los Guardiola el tropiezo europeo ante el débil Basilea. Fue tropezar para volver a empezar. El mal necesario para seguir repitiendo exhibiciones.
Últimamente cualquier equipo que se mide a los culés se convierte en víctima antes incluso de que arranque el partido. Resulta muy complicado jugarle a este Barça que no responde a un patrón determinado. Es una combinación de equilibrio e improvisación demasiado compleja de esquematizar para el mejor de los estudiosos.
La mano de Guardiola está detrás de todo esto y si algo tiene de bueno es que, habiendo muchas estrellas, no han entrado, de momento, en la típica lucha por brillar más que la vecina. En ocasiones le toca a Messi, en ocasiones le toca a Bojan, a Xavi, a Iniesta… Y otras veces le toca al mejor ‘fichaje’ del Barça del pasado verano: Samuel Eto’o. El camerunés ha resurgido de sus cenizas y ha regresado el mejor Eto’o de los últimos años.
No son casualidad sus cuatro goles ante el Valladolid. Se convirtió en el ejecutor perfecto de la melodía futbolística culé. El 6-0 final lo redondearon Gudjohnsen y Henry. Y hablar del mejor Eto’o no es pecar de euforia. El camerunés suma sus mejores cifras de los últimos años. Mejor incluso que en el curso 2005/06 en el que fue el Pichichi de la Liga. Acierta una vez cada hora. Eso dicen sus 13 goles en 10 partidos.
Es el mejor delantero posible para este Barça. No hace falta un mago del balón, hace falta un rematador y en eso Eto’o es un experto. Es un auténtico imán para el balón y cuando cruza el balcón del área exhibe su capacidad de supervivencia. El Barça sigue dando miedo. Mucho miedo.
En NdF | El Barça se apodera del fútbol



Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect