
Ni siquiera había dado tiempo para acomodarse delante del televisor cuando el Manchester United gozó de una ocasión que bien podría haber decidido la eliminatoria. La estrella de los red devils, Cristiano Ronaldo, se encontró en el segundo minuto con un regalo caído del cielo. Gabi Milito cometió un absurdo penalti al despejar el balón con ambas manos dentro del área, pero el 7 del Manchester envió el balón fuera del marco de Valdés desde los once metros.
No comenzaron bien las cosas para el Barça, que se jugaba a una carta toda la temporada ante el líder de la Premier League. Pero los azulgranas poco a poco fueron despertando y se apoderaron de un Manchester que fue de más a menos. No obstante, ni la magia de Sant Jordi, ni San Messi, ayudaron a este Barça a sacar un buen resultado del Camp Nou. El Manchester salió vivito y coleando de Barcelona. Ahora, el Teatro de los Sueños será el que dicte sentencia.
Y seamos sinceros. Las cosas no pintan muy bien para el conjunto de Frank Rijkaard. Sólo un partido ha perdido en toda la temporada el Manchester en el emblemático Old Trafford. Seis goles encajados en Liga y tan sólo uno en Liga de Campeones. Cifras nada esperanzadoras para un Barça que se ha podido dejar la eliminatoria en alguna de las varias ocasiones que tuvo ante la portería de Van der Sar.
Pero las estadísticas, como siempre, están para romperlas. El Barça fue muy superior a su rival en muchos aspectos, pero le faltó chispa arriba, y más desde la salida de Leo Messi del terreno de juego. Un cambio que nunca llegaré a entender. El futbolista más desequilibrante del equipo, sustituido en el primer cuarto de hora de la segunda mitad con 0-0 en el marcador. Y a sabiendas de que en la media hora restante te juegas absolutamente todo.
También me sorprendió ver un Manchester muy diferente al que estamos acostumbrados a ver esta temporada. Quizás tenga mucho que ver que los de Sir Alex Ferguson se jueguen la Premier en Stamford Bridge este sábado ante el Chelsea.
Hay Barça, y hay eliminatoria. El empate no es malo, pero lo cierto es que los azulgranas se han metido en terreno pantanoso. Old Trafford debe ser conquistado el próximo martes por un Barça que se lo jugará todo. No será fácil, pero nada es imposible.
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