Es un partido vital para los hombres de Manolo Cadenas. Tras la derrota en la primera jornada de los octavos de final de esta Liga de Campeones ante los daneses del GOG Svendborg Gudme (35-33), el FC Barcelona de balonmano no puede permitirse otro desliz fuera de su cancha si quiere asegurarse el primer puesto del grupo y conseguir una plaza en las semifinales.
Es por ello que es casi obligatoria la victoria ante el Pick Szeged. Y es que, a priori, el cuadro catalán está colocado en el grupo más asequible de los cuatro que componen estos octavos. Sin ningún equipo alemán en el Grupo IV, al FC Barcelona sólo le debería intimidar la última visita a la cancha del Celje Pivovarna. Los de Cadenas ya saben lo que es vencer a los eslovenos (39-28 en el Palau el pasado sábado), pero bien seguro que en su pista sufrirán más.
Es por ello que Romero, Kasper, Nagy, Rocas y compañía deberán ir con pies de plomo en la pista húngara, que siempre acoge un buen número de aficionados que seguro convertirán el partido de los azulgranas en un verdadero infierno. Víctor Tomás, David Barrufet y Juanín García serán baja, por lesión, para el encuentro que se disputará mañana sábado.
Con los cuatro componentes del grupo empatados a dos puntos, el FC Barcelona tiene la necesidad imperiosa de vencer para así confirmarse como claro dueño de la primera plaza que ahora ocupa. El meta del cuadro húngaro Puljezevic será el muro más alto que deberán derribar los catalanes para llevarse los valiosos dos puntos. El triunfo foráneo de mañana significaría un buen colchón en la clasificación, teniendo en cuenta que los de Cadenas disputan los dos últimos partidos de estos octavos en el Palau Blaugrana.
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