Los responsables de la ronda italiana han hecho oficial hoy la lista de 21 equipos que tomarán parte en la carrera el 10 de Mayo. Sorprendente ha sido la exclusión del equipo Astaná en el cual milita el actual ganador del Tour de Francia Alberto Contador. Participase o no podemos mal pensar que los escándalos de dopaje que arrastra el equipo de su etapa Vinokourov no haría que Alberto tuviera una carrera “tranquila”. Y la cosa lleva camino de repetirse en el Tour, cuyos organizadores ya advierten que el equipo del vigente campeón no está seleccionado… de momento.
Los que si participarán serán los Euskaltel-Euskadi, Caisse D’Espargne, y el Saunier Duval Scott, que deberán tener su pasaporte biológico en regla para competir, en un Giro que cada vez despierta menos interés entre los aficionados. Si la política anti-dopaje del Tour “obliga” a muchos a volver a dormir la siesta en los meses de calor, el Giro no va muy desencaminado. Cierto es que el Astaná no es un equipo que haya demostrado nada importante hasta ahora, pero contar con el ganador del Tour debería ser tenido en cuenta como modo de subir el nivel de la prueba, así como para dar una segunda oportunidad a un equipo que desea lavar su imagen. ¿Debe pagar Contador por los errores pasados de su nuevo equipo? Por supuesto que no, el ya ha demostrado que sabe competir y que no recurre a juegos sucios. Muerto el perro muerta la rabia… y el ciclismo. Como decía el anuncio televisivo “una solución quiero”, pero este no es el camino.


