Como mano de santo le ha ido Juande Ramos al Tottenham. Y es que ya lo decÃamos hace un par de dÃas. Este maestro del banquillo no tiene techo, dejó la capital andaluza a media temporada para dirigir un timón desviado y en tres meses lo primero que ha conseguido es devolver a las vitrinas de este histórico club de Londres la Carling Cup.
Sin más secretos que el trabajo diario, el poder de superación, el mantener la llama de la esperanza viva en todo momento. Asà cayó todo un Arsenal entre el rugir del White Hart Lane y asà se desmoronó el vigente campeón de la Carling, el Chelsea, en el emblemático Wembley. Como el Rey Midas, Juande convierte en oro todo lo que toca. Y en tres años, el manchego se ha llenado los bolsillos con seis tÃtulos que no son moco de pavo.
A Abramovich se le devió quedar la misma cara en Wembley que a José MarÃa del Nido en el sofá de su casa. Atónitos de como este hombre que llegó a la cuna del fútbol hace escasos tres meses y medio, chapurreando el spanglish y sin experiencia en la Premier, ha conseguido remontar el vuelo tan pronto de un Tottenham que navegaba en aguas revueltas. Y haciéndole campeón, nueve años después, de la Carling.
Pero asà se escribe la historia de los grandes, y Juande lo es. Ha nacido para dirigir desde el banquillo, para exprimir el talento de aquellos a los que se le consideran desterrados (Woodgate) y de hilvanar a sus gusto una plantilla de hombres a base de esfuerzo, dedicación y del sello Juande. Otro hito para el fútbol español, que escribe tras los éxitos de Rafa BenÃtez en el Liverpool, el nombre de Juande en mayúsculas. Y que siga creciendo, porque el de Pedro Muñoz tiene gasolina para ir inflando su currÃculum a base de tÃtulos.
En Notas de Fútbol | El Tottenham vuelve a ser grande
Foto | El PaÃs

