
A estas alturas de la temporada y tras ganar la Vuelta al País Vasco, Alberto Contador, atesora la friolera cifra de siete victorias en su casillero. Para los que estén poco acostumbrados a las estadísticas ciclistas, conviene mencionarles que semejantes datos, para un escalador, son escalofriantes.
Y es que lo del ranking de victorias es más un asunto de sprinters. Precisamente, el único que le supera, habiendo levantado 8 veces los brazos, es Mark Cavendish. Salvo error propio (como nos demostró en Niza), pocos sabrán parar a Contador en 2009.
De todos modos, conviene resaltar que esta primera parte de la temporada es un territorio ideal para que el madrileño brille. Después de la pifia de la París-Niza, no había más que esperar a que llegase la hermana gemela, la París-Niza 2, mejor conocida como Vuelta al País Vasco, para que Contador continúe con el suma y sigue.
Su principal ventaja, la que le hace estar donde está en 2009, es su increíble mejora contra el crono. Sobre lo que también me pregunto, ¿es normal? Cada vez que un escalador alcanzaba semejantes tiempos, uno siempre tendía a sospechar, y tales sospechas se confirmaban en muchos casos, que terminaban como Bernard Kohl. Pero, ¿cómo seguir esa misma línea de pensamiento con Contador?
Mejor atenerse a la suave realidad que tanto nos deleita: solo es un fuera de serie.
Foto | Universal Sports



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