El capitán del Real Madrid, Iker Casillas no pudo ofrecerla la Copa del Rey a la diosa Cibeles, por un percance que tuvo esta en su recorrido en el autobús. La celebración en pleno centro de Madrid transcurrió sin el trofeo ante decenas de miles de aficionados madridistas.
El culpable (tómese a broma) de que no pudiésemos tener esa imagen fue un despiste monumental del defensa central del conjunto blanco Sergio Ramos que dejó caer la copa desde lo más alto del autobús, para que este lo atropellase. ¿Algún mal presagio este para las semifinales de la Champions League?



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