
Esta madrugada, concretamente a las 3:00 horas, comenzará en el Staples Center el séptimo y definitivo partido de las finales de la NBA entre Los Angeles Lakers y Boston Celtics. No podríamos haber pedido una serie más emocionante, con continuos vaivenes en el favoritismo para lograr el anillo.
Los Celtics tuvieron la final de cara un par de veces. Primero cuando se hicieron con el factor cancha venciendo en el segundo encuentro en el Staples, y segundo cuando se colocaron con un 2-3 a favor para volver a tierras californianas. Los Lakers, por su parte, han dado la impresión de que cuando es completamente necesario vencer, vencen. Lo hicieron en el partido que abrió la serie, lo hicieron en el primer partido en el TD Garden para recuperar el factor cancha, y lo hicieron el pasado martes para salvar el primer matchball de Boston. Ahora, con la serie empatada a tres y sólo un partido en el horizonte, las cartas están marcadas. Ya no hay alternativa alguna que salir a ganar como sea.
Desde un principio dije que los Lakers eran favoritos para ganar la serie. Cuando perdieron el factor cancha dije que lo recuperarían seguro en el TD Garden y la serie volvería a Los Ángeles. Y cuando los Celtics tenían el 2-3 a favor y muchos les veían ganando el anillo hace dos días, dije que estaba seguro de que nons iríamos al séptimo. Hoy no tengo ninguna certeza, porque deberíamos ver a ambos equipos a pleno rendimiento. Aún así, sigo creyendo que Los Ángeles Lakers se harán esta madrugada con su 16º anillo.
Ganador del partido

La cuota realmente baja de los Lakers nos da una idea objetiva de su favoritismo. En ello repercuten varios factores. El más importante es el jugar en su territorio, el Staples Center. Lo mejor para los Lakers de jugar en casa, aunque suene obvio, es que así evitan el TD Garden, un territorio mucho más hostil y con un ambiente más infernal que el Staples. Los Celtics juegan más cómodos en Los Angeles de lo que lo hacen los Lakers en Boston.
Algo que también ha repercutido en el favoritismo angelino fue la contundente victoria del sexto juego. Desde el primer minuto vimos a unos Lakers mucho más intensos, más concentrados en defensa y acertados en ataque, lo que provocó una ventaja de 20 puntos al descanso insalvable para los Celtics.
Y por último, la ausencia de Perkins en los Celtics, tras lesionarse en el último partido. Está descartado para el séptimo y eso es una buena noticia para los de Phil Jackson. Perkins ha hecho un buen trabajo durante toda la serie en defensa, llegando a desesperar a Pau Gasol con sus tretas. Pero es una baja que los Celtics pueden subsanar con la presencia de Glen Davis y Rasheed Wallace. Habrá que ver qué día tiene el primero y si aguanta la presión. En el TD Garden firmó alguna actuación de verdadero mérito, pero en Los Ángeles no alcanza el mismo rendimiento. Pero ojo con el apoyo de Rasheed, que en sus minutos en cancha ha sido de lo mejor de su equipo a la hora de defender a Pau.
Foto | Eric Kilby
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