
El circuito urbano de Monte Carlo es la niña de los ojos de cualquier piloto. La victoria en el Gran Premio de Mónaco suma los mismos puntos que otro primer puesto en cualquiera de las otras citas, pero éste trazado es diferente. Por las calles de Mónaco han salido victoriosos 36 campeones del mundo de las 59 ediciones celebradas, una cifra que hace comprender la dificultad del Gran Premio y la necesidad de unas buenas manos para cruzar en primer lugar la meta.
Ganar en Monte Carlo significa doctorarse en Fórmula 1, subir un escalón más de la cima de este deporte. Su peculiaridad queda patente en cada metro del trazado, que siendo urbano ya se aleja de cualquier cliché de un circuito convencional. La estrechez de su calzada, la complejidad de sus variantes, la famosa curva de Loews... Aspectos que caracterizan al Gran Premio de Mónaco como una prueba compleja, peligrosa pero a la vez muy atractiva.

El entorno lo acaba por divinificar todo. El Principado es un baúl de lujo y glamour, totalmente apto para las características de los hilos que mueven al Gran Circo. Será una carrera apasionante, al menos para el espectador, ya que como señaló Kimi Raikkonen el pasado año “para disfrutar hay que ir primero“. La pole, por lo tanto, es el primer gran objetivo de aquellos que quieran presentar sus credenciales en el circuito monegasco.
Foto | F1 Live



Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect