
El Scott-American Beef, antiguo Saunier Duval, está recibiendo golpes por todos los lados. La organización de la Vuelta a España, ha decidido expulsarle, a pesar de sus colores españoles. Jamás un positivo y las sospechas de otro habían salido tan caros.
La decisión de la organización es muy legítima en la lucha contra el dopaje, pero nada coherente, si tenemos en cuenta que otros equipos como Liquigas, Lampre y Credit Agricole sí han sido admitidos, a pesar de sus positivos en 2008.
Contradicciones de este tipo dejan aturdido al aficionado. ¿Es que hay más motivos para sospechar del Scott-American Beef de los que sabemos? No, mientras no se pruebe lo contrario. Entonces, el verdadero culpable de la desgracia Saunier es Ricardo Riccò, un positivo diferente, pillado con dos etapas ganadas y en el Top 10 del Tour de Francia.
Aun así, y aunque el escándalo de Riccò hiciera tanto daño al ciclismo, los positivos de Beltrán (Liquigas), Fofonov (Credit Agricole), Murro, Vila y Bossoni (Lampre) no pueden ser tratados de forma diferente porque no tuvieran la misma repercusión mediática.
Recordemos la expulsión de Gusev de Astaná y de la selección rusa para los JJOO. Un caso parecido al de Leonardo Piepoli, que ha coincidido en el tiempo. ¿Se atreverían a dejar sin Vuelta a Alberto Contador, como ya hiciera el Tour de Francia?.
El director de la Vuelta, Victor Cordero, atacaba duramente a principios de año la decisión de Tour y Giro de apartar a Astana. Ahora, Saunier es expulsado, otros tantos consentidos, y los 4 equipos profesionales españoles que se quedarán sin Vuelta se muerden los labios ante el panorama.
Vía | Biciclismo



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