
Tras los dos partidos disputados en Salt Lake City la eliminatoria entre Lakers y Jazz ha quedado de nuevo igualada.Conseguir una victoria en la pista de los Jazz no es fácil. Tarea extremadamente complicada cuando su máxima estrella y MVP de la temporada, Kobe Bryant, no se encuentra en las mejores condiciones.
La cancha de Boozer, Williams, Okur y compañia es una de las más duras de toda la NBA, pero ahora la serie vuelve al Staples Center y los angelinos quieren volver a marcar diferencias. Bryant quiere ganar el anillo y jugará con o sin espalda.
Los espasmos en la espalda de KB24 son vox populi en las horas previas al quinto encuentro. Pero si algo distingue a los grandes jugadores de los jugadores mediocres es el hambre de victoria. Y Kobe lo tiene.”Me duele bastante ahora. No sé cómo lo voy a hacer para jugar, pero jugaré”, sentenció.
Sin duda, actitudes como la de Kobe pueden parecer de cara a la galería, pero jugar al baloncesto con un intenso dolor en la espalda no está ni al alcance ni a la disposición de muchos. ¿Un físico privilegiado? Puede que sí. Pero el ansia de triunfo es más grande que todo eso. Y Kobe lo sabe.

