
Se aproxima el momento de la verdad. El trofeo que acredita al vencedor de la Asobal ha estado mirando de reojo a dos equipos que no han cesado de pisar el acelerador a fondo durante toda la temporada. Son los más fuertes, los más regulares, los mejores. Ciudad Real y FC Barcelona se verán las caras una vez más el próximo miércoles con la Liga en juego.
Es el partido de las estrellas, dos equipos repletos de internacionales que ofrecerán un verdadero espectáculo. Ambos se dejarán al piel en la pista, a sabiendas que el más mínimo error les puede costar el título.
A priori, los de Talant Dujshebaev parten con ventaja: dos puntos le separan de los azulgranas y contarán con el apoyo de los aficionados manchegos, que seguro llenarán el Quijote Arena, con capacidad para 5.200 personas. Pero el Barça le tiene ganado el goal average particular a los castellanos (26-24 en el Palau), y su conquista en Ciudad Real le pondría a los de Manolo Cadenas la Liga en el bolsillo.
También a su favor tiene el Ciudad Real el último precedente entre ambos. El líder de la Asobal se llevó la Copa del Rey en el último suspiro de la final (31-30), algo que les comió bastante la moral a los catalanes, pero con el paso de los días esa decepción se tradujo en ansias de venganza, que como todo el mundo sabe, se sirve en plato frío.
Y habiendo visto a estos dos depredadores del balonmano en acción, no me atrevo por una apuesta segura. El Ciudad Real roza el título, incluso un empate le valdría; pero el Barça ha demostrado tener un equipo muy consolidado y si realiza un buen trabajo defensivo tiene muchas opciones de conquistar el Quijote Arena. El dueño de la Asobal se decide el miércoles.
Foto | Asobal


