
Con un enrarecido ambiente por las constantes amenazas de boicot a los próximos Juegos Olímpicos, a celebrarse en Pekín en agosto, la llama olímpica ha iniciado ya su camino hacia la capital china, donde llegará el próximo 8 de agosto. Como manda la tradición, la llama fue encendida en Olimpia, donde ya hace 2.800 años nacieron los primeros Juegos Olímpicos de la historia.
Como era de esperar, y pese a las supuestas extraordinarias medidas de seguridad tomadas, un activista logró colarse durante la intervención del presidente del Comité Organizador, Lui Qi, mostrando una pancarta que invitaba a boicotear los Juegos como señal de protesta por la represión policial china en el Tibet. Nunca me ha gustado que se utilice el deporte y todo lo que le rodea para hacer propaganda o reivindicación política, y este suceso no es una excepción.
De todo lo ocurrido hoy en Olimpia, yo prefiero quedarme con la ceremonia del encendido y salida de la legendaria llama olímpica, que como siempre se ha celebrado en una bonita puesta en escena en las ruinas del templo de Hera. El símbolo de la antorcha, que representa la unión del mundo entero con la excusa del deporte, es demasiado importante como para empañarlo con reivindicaciones que no vienen al cuento. Desde hoy, y hasta el próximo 8 de agosto, esa llama olímpica pasará por demasiadas manos como para desviar la atención en un blog deportivo como este.
¡El espíritu olímpico ha iniciado su camino hacia Pekín!

