
El Tribunal de Arbitraje Deportivo ha sentenciado y rematado lo que ya nos esperábamos: la suspensión de dos años para Iban Mayo. ¿Por qué tanto tiempo para el caso Mayo? Bueno, lo cierto es que los laboratorios no se ponían de acuerdo con su positivo, porque Iban utilizó un tipo de EPO irreconocible. Fue el pionero de la tercera generación de esta susbstancia.
Mayo es un curioso caso. Pasó de ser el mejor escalador del mundo, llegando asustar al mismo Lance Armstrong, a inexplicablemente morder el polvo en subida. La desesperación trajo consigo la tentanción de la EPO, que ha acabado de hundirle.

Los más optimistas hablan de su vuelta, relativamente cercana, porque la sentencia comienza a contar a partir del 31 de julio de 2007, con lo que el año que viene Iban podría estar sobre la bicicleta en competición. Sin embargo, no veo tan claro que Mayo, no por físico, sino por los continuos palos que ha venido y querido sufrir en los últimos tiempos, quiera volver al deporte que le ha dado todo, a pesar de que él quería más.
Creo que no volveremos a ver a Mayo, con quien vibramos en Alpe D’Huez en 2003, y que sigue teniendo el récord de subida del Mont Ventoux, por encima del mencionado Lance Armstrong o Marco Pantani. De su desastre aprenderán las generaciones por llegar.
Vía | El Rechace
Fotos | Web de Iban Mayo y EITB24


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