
Pararte a pensar en algún defecto de Valentino Rossi es prácticamente imposible. Seguramente no haya en el mundo del deporte una persona tan rodeada de éxitos como de elogios, fans y carisma como el piloto italiano de Yamaha. Rossi es único en su especie, considerado el mejor de todos los tiempos y el que más simpatías atrae incluso lejos de los amantes del motociclismo.
Ayer cumplió treinta años, tres décadas durante las que se ha convertido en un piloto extraordinario capaz de conseguir ocho campeonatos del Mundo y entusiasmar a todos los que lo ven. Es una fuente inagotable de alegrías para sus seguidores y promete intentar alcanzar las diez coronas en los (mínimo) dos años que le quedan en Moto GP. “Que mis próximos treinta años sean tan divertidos como los que ya he vivido”, desea por su cumpleaños en una entrevista concedida a la Gazzetta dello Sport.
Si nos pusiéramos a contar, habría más de 30 razones para pensar que Valentino puede ser el próximo campeón del Mundo. Pero tan solo con su nombre y su trayectoria se resume lo que el transalpino es capaz de hacer, sea Casey Stoner, Dani Pedrosa o Nicky Hayden los que intenten impedírselo. Este año, el australiano apunta ser de nuevo el rival directo de Il Dottore.
Pero uno de los elementos mágicos de Valentino es la sorpresa, adelantarse al futuro y maravillar bajo pronóstico. Lo demuestra en cada carrera y seguro que lo seguirá demostrando hasta el día que decida bajarse definitivamente de la moto. Hasta entonces, queda mucha magia Vale.
Foto | Yamaha Racing


Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect