
¡Qué pernicioso es ser el mejor! Así caímos ante la Rusia de John Robert Holden en la final del último Eurobasket, y ante Croacia en la primera fase. Ayer casi se vuelve a repetir la historia ante una desconocida Polonia.
La mayoría califica el 88 a 83 de heroicidad, sobre todo de Juan Carlos Navarro. Sin embargo, que Polonia se llegara a poner por delante en el último cuarto deja entrever que todavía existen muchos defectos en esta selección de Sergio Scariolo. A continuación, algunos de estos.
La principal flaqueza es la baja de Pau Gasol. Por eso poco podemos criticar a la selección. Más que una cuestión táctica, parece más un problema de atontamiento de muchos de los jugadores.
Mientras Juan Carlos Navarro o Raül López están alcanzando (¡por fin!) el nivel que siempre deseamos de ellos con la roja, a otros agosto se les está haciendo especialmente largo. Este es el caso de Ricky Rubio, al que le tocaba el turno según el sistema rota-bases de Scariolo, y que se fue del partido sin ningún punto, con grandes pases y robos, eso sí, pero jugándose muchas canastas sin sentido. Seguro que adivinan lo que le desconcentra.
A los que habría que recuperar urgentemente es a Felipe Reyes y a Rudy Fernández, que aunque nos maravillan de vez en cuando con acciones individuales y atrapando rebotes imposibles, se nota que adolencen el bajo estado de forma; tirando tiros libre el primero, o fallando más de lo normal el segundo.
Con este panorama, conviene aplicar la lectura que tan bien aprendida ellos tienen, pero que a nosotros siempre nos cuesta asimilar: solo seremos los mejores al finalizar, y no antes de empezar.
Foto | En cancha


Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect