Tommi Makinen, Juha Kankkunen, Carlos Sainz… Sus nombres nos evocan grandes momentos en la historia del Mundial de Rallies. Grandes figuras que han hecho grande un deporte tan espectacular como escasamente reconocido a nivel mediático. Desde ayer, eso sí, son segundones. En poco tiempo han pasado de ser leyendas, a engrosar el segundo escalafón de un deporte que tiene un rey: Sébastien Loeb.
El piloto francés de Citroën inscribió este fin de semana en Japón su nombre con letras de oro en la historia de los rallies. Es el más grande. Cinco títulos mundiales consecutivos lo avalan. 46 victorias parciales lo convierten en un mito.
Su superioridad es insultante. Lo ha sido durante este año. En 14 pruebas disputadas (falta el rally de Gales donde se dará un baño de homenajes) el galo se ha llevado diez triunfos parciales. ¿Quién da más?
Citroën ha conseguido formar un equipo prácticamente perfecto. La dupla de pilotos oficiales formada por Loeb, una estrella, y Dani Sordo, una gran apuesta de futuro, augura un porvenir dorado en la factoría francesa.
Y es que el título mundial de Loeb podría estar respaldado con la tercera posición del cántabro, que en Gales tendrá que defender ante Latvala ese puesto. Será una batalla a muerte. En juego habrá algo más que un puesto en el podio.
El Mundial de Constructores se decidirá en tierras galesas. Once puntos es la renta que Citroën tendrá que defender ante el Ford Abu Dhabi World Rally Team. Muy mal se le tendrán que dar las cosas a Loeb y Sordo para no cerrar un año redondo. Sumando siete puntos (quinto y sexto puesto, por ejemplo), sería suficiente en caso de que Hirvonen y Latvala coparan, como en Japón, el podio.
En Racingpasión | Sébastien Loeb pentacampeón del WRC



Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect