Lo de este hombre es impresionante. Marcelino García Toral se ha ganado en seis meses el cariño y el respeto de El Sardinero llevando al Racing de Santander a puestos europeos. Apeó esta semana al Zaragoza de la Copa y ayer puso entre las cuerdas a un Barça que se llevó los tres puntos con un tontigol. Y es que en Santander se están acostumbrando a las alegrías. No cuentan con Casillas, ni con Iniesta, ni con Silva, ni con Luis Fabiano. La estrella del equipo no viste de corto, y dirige a este Euroracing con paso firme desde el banquillo.
Y no es ni la suerte del principiante ni una buena racha. El talento de este asturiano nacido en Careñes (14-08-1965) es intachable. Fruto de la cantera de Mareo, debutó como entrenador en Tercera División consiguiendo el título de Liga y el ascenso con el Lealtad, que gozó por primera (y única) vez en su historia de jugar en la Segunda División B. El filial sportingusita se fijó en él para la campaña 2001-2002, pero una temporada difícil llevó al equipo a la Tercera División. La directiva siguió confiando en Marcelino, que enmendó la temporada anterior con un magnífico tercer puesto (77 puntos en 38 partidos, lo más cerca posible de unos arrolladores Caudal y Titánico, 85 y 81 puntos respectivamente esa temporada).
Su brillante papel le llevó en volandas a debutar en la División de Plata con el primer equipo de Gijón. Un excelente 5º puesto en su primera campaña y un 10º en la 04-05 fueron motivos suficientes para que el Recreativo le ofreciera dirigir su timón. Y no se equivocaron… el Decano del fútbol español subió como la espuma a la Primera División, donde Marcelino, en su debut en la élite, mantuvo al equipo gran parte del campeonato en puestos europeos, aunque finalmente se quedaran en una sobresaliente octava posición. Ahora, con el Racing, el asturiano quiere seguir haciendo historia y confirmarse como uno de los mejores entrenadores que ha tenido la Primera División en mucho tiempo.
Y no es para menos. El gran trabajo en Santander le permite dormir, un fin de semana tras otro, en puestos europeos. Sin desmerecer el gran nivel de la plantilla, con un Munitis incombustible, una perla en el centro de la defensa como Garay, todo un portento organizativo con Colsa en el centro… Con el objetivo de la permanencia en el bolsillo, el horizonte se llama Europa. Otra fecha señalada con esperanza en el calendario racinguista es el próximo 16 de abril. El Racing y Marcelino anhelan por la Copa y, sinceramente, apuesto porque media Santander estará en la final del Vicente Calderón. No estoy loco… es que este Marcelino me tiene encandilado… Creo que estoy enamorado.


