
Lo conseguimos. La selección española de balonmano pudo con la anfitriona en la final de consolación (23-24) para proclamarse como la tercera mejor potencia del mundo, por detrás de Francia y Dinamarca. En un vibrante partido en el que los contendientes se trataron de tú a tú, los jugadores españoles consiguieron su segunda medalla en un mundial tras el oro conseguido en Túnez.
Ni Adebayor, ni Messi, ni el ferrari de Alonso, la prensa española deberían titular en sus diarios de mañana la machada de haber conseguido el bronce en Suecia. El hervor de los aficionados suecos en la grada no puso en ningún momento en un aprieto a los jugadores de Valero Rivera ni tampoco a los árbitros que para mí, realizaron un partido aceptable, al contrario que en semifinales.
Al igual que contra Dinamarca, estábamos empeñados en hacer héroe del partido al portero rival. Sjostrand paraba todo y cuando digo todo es todo. En la primera parte se fue con un porcentaje de paradas superior al 50%, por ello el combinado español no pudo despegarse del marcador y se tuvo que conformar con un 11-11 al descanso.
A la vuelta del descanso, como es habitual en España en este mundial, salieron con la pájara, y los suecos se colocaron por encima a tres tantos de diferencia, 16-13. Pero como también es costumbre en España, remontamos a base de casta y coraje y nos colocamos 19-16, dejándoles un parcial de 6-0 y muy tocados anímicamente de cara a su público.
El partido llegó a la recta final muy igualado. Fue el momento en el que aparecieron dos de los máximos representantes españoles en este mundial, Alberto Entrerrios y Sterbik. Uno con una mágnifica parado y otro con un gol que colocaba a España a dos tantos de diferencia, 24-22 a falta de segundos.
Emotiva imagen tuvieron los hermanos Entrerrios abrazando a su padre, reciéntemente viudo, mirando al cielo y dedicándoles con todo su corazón la victoria a su querida madre.
De este mundial podemos sacar muchas cosas positivas. Primero, que tenemos la mejor pareja de porteros del mundo. Segundo, que Alberto Entrerrios ha asumido ese papel de líder que le coloca como uno de los mejores en su posición. Y tercero, que la evolución de jugadores claves como Aguinagalde o Gurbindo ha sido digna de elogiar.
Bronce con sabor a oro, nos deja esta selección de amigos que con su carácter han hecho que este deporte tan espectacular pueda ser un poco más reconocido a nivel nacional.
Suecia 23 : Sjostrand; Ekberg (1), Carlen (4), Karlsson (1), Jernemyr (-), Kallman (6) y Doder (2) – equipo inicial – Andersson (ps), Gustafsson (-), Lennartsson (-), Arrhenius (-), Larholm (5), Jakobsson (1), Larsson (), Petersen (-) y Ekdahl du Rietz (3)
España 24 : Sterbik; Rocas (-), Maqueda (1), Raúl Entrerríos (2), Cañellas (2), Ugalde (1) y Aguinagalde (4) – equipo inicial – Hombrados (ps), Roberto García (2), Gurbindo (4), Chema Rodríguez (-), Alberto Entrerríos (3), Romero (4, 1p), Morros (-), Juanín García (1p) y Garabaya (-)
Foto| handball2011



Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect