
En dos palabras. Im-presionante. Sublime semifinal en el Open de Australia entre el número uno del mundo, Rafa Nadal, y su compatriota Fernando Verdasco. Hicieron falta más de cinco horas de partido para comprobar quién merecía más estar en la final del domingo. La respuesta para cualquiera hubiera sido lógica: ambos. Pero finalmente el manacorí fue quién se llevó el premio.
La imagen habla por sí sola. Un gesto característico de Rafa cuando llega el final de un encuentro donde ha disfrutado y donde ha sudado para ganarlo. Una postura de calma tras la tempestad y de alivio, que es lo que debió sentir también ayer tras derrotar a Verdasco. Desde aquí tampoco podemos obviar el partidazo que hizo el tenista madrileño, y lo cerca que estuvo de meterse en su primera final de un Grand Slam.
Lo mejor son las sensaciones que nos deja esta semifinal. Fue, por el momento, el mejor partido de tenis de este 2009. Los protagonistas fueron dos tenistas españoles muy jóvenes que todavía tienen mucho que demostrar. De Nadal ya conocemos de lo que es capaz, y lo único que espero es que Verdasco mantenga este nivel y siga creciendo, ya que seguro que no será la única vez que lo veamos disputar partidos de esta importancia.
Quizás haya nacido otro nombre que tener en cuenta en la carrera de campeones. Son muchos los que se suman al carro para intentar alcanzar a Nadal y Federer pero, esa meta caballeros, todavía está muy lejos. La prueba es que mañana, los dos mejores tenistas del mundo volverán a encontrarse en la pista para luchar por el primer Grand Slam de la temporada. Yo, de vosotros, dejaría la comida preparada.
Foto | Open de Australia


Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect