
Si las aguas vienen mansas en el lado del futbol, el Madrid no puede decir lo mismo en la orilla del baloncesto. Tras un año correcto, en el que se perdieron las opciones de ganar en la Copa, y en la Euroliga, el Madrid afrontaba la Liga con la solidez de haber sido el mejor equipo con los números en la mano.
Pero tampoco. El proyecto de Herreros & Co. acabó a principios de este año con el fichaje de Pelekanos y Papadopoulos. Se acabó la magia en un equipo que necesitaba algo más que una promesa griega y del gigante heleno para seguir creciendo, y más cuando el objetivo era la Final de Madrid.
Sin embargo, salvo estos dos fiascos, el Madrid sigue siendo un equipo aprovechable, lo ha demostrado quedando primero de la Liga regular y ganando a todos los que aún luchan por el título. Decía S Marcus que el Madrid necesitaba hacer una impia para el próximo año. Sobre el papel el quintento es más que aprovechable. Raül, Bullock, Reyes y Hervelle son pilares del equipo. Solo echo de menos a algún tirador, alguién que rompa la zona que tanto tragbajo le ha costado romper al Madrid y que ha acabado con los pivots borrando la pintura de tanto fajarse por cada punto, por cada rebote.
Si Hamilton se recupera (que lo dudo) y con Pelekanos, e Iturbe fuera del equipo, no vería con malos ojos la llegada de Martinez que ha reventado los perímetros este año se lograría un gran equipo, sumandole el regreso de Tomas, el trabajo de Mumbru y la llegada de algún pivot de garantías y de nombre, Andersen, Vujcic, Lavrinovic, Javtokas, N´Dong, Borchardt, Pekovic… o poqué no, el Ronaldo del baloncesto: Marc Gasol


