
Para quien no sepa quién es este chico porque haya estado metido debajo de una piedra estas últimas semanas o porque haya hecho la promesa de no leer ninguna noticia deportiva en ese tiempo, hagamos las presentaciones. Pistorius es un joven sudafricano de 20 años, estudiantes de empresariales, gran velocista que como buen deportista mediático presta su imagen a Visa, Nike, Honda, Ossur y Oakley. Pero sin duda el dato más característico es que cuando tenía 13 meses le amputaron las dos piernas de rodilla hacia bajo. Esta es una de esas historias de superación y demostración de una actitud positiva ante la vida pese a las adversidades, si bien la cómoda posición económica de sus padres le permitieron disponer de prótesis adecuadas durante toda su vida. Tanto que siempre ha podido practicar deportes como el fútbol, tenis o rugby con normalidad. Sin embargo el que debía ser uno de los corredores paralímpicos más destacados de su generación a puesto entre la espada y la pared a la IAAF. Bueno, relativamente.
El debate se ha originado debido a la voluntad del deportista en participar en los próximos JJOO de Pekín 2008 ya que debido a sus marcas es capaz de competir de igual a igual con atletas sin discapacidades. El centro de la polémica son sus prótesis de competición, llamadas cheetahs, compuestas de fibra de vidrio, con una forma curvada y remata en una suela que imita a las de unas zapatillas de velocidad. Estas siembran dudas ya que al parecer puede recibir un impulso extra en cada zancada, sin embargo su entrenador, Ampie Louw indica a los medios que “los que le están cerrando el paso en la IAAF no tienen ni idea. Sus prótesis suponen una desventaja del 10% con respecto a una pierna normal”. La Federación Internacional en un intento por discriminar entre el esfuerzo físico y la tecnología publicó una norma que impedia toda “ayuda técnica” a los atletas, con la intención de que los avances tecnológicos no desvirtúen la competición. En un comunicado oficial la IAAF informaba que había recibido un escrito del deportista sobre los resultados del trabajo elaborado por el profesor del laboratorio de Colonia Peter Brueggemann para analizar las prótesis de las dos piernas con las que el atleta compite.
Por fin este lunes se han hecho públicos, y lo que muchos nos temiamos se ha confirmado: los estudios biomecánicos revelan que Pistorius corre con ventaja. Los 50.000 euros que han costado las pruebas indican, que es como si el velocista sudafricano “corriera sobre muelles”. Sus prótesis le devuelven el 90% de la energía producida cuando golpean sobre el suelo para propulsarlo hacia adelante (en una pierna es el 60%). Es más, este retorno de energía se mantiene durante toda la carrera, cosa que la fatiga impide en condiciones normales. Por tanto, en una prueba como los 400 metros, la más dura de la disciplina, correrá a la misma velocidad que sus compañeros pero con un 25% menos de esfuerzo (gasta menos energía y consume menos oxígeno), lo cual le permite realizar los 200 últimos metros de manera espectacular (el sobrenombre de SeaBiscuit le venía al dedo). La IAAF le negará la participación.
Queda bien a las claras que lo suyo es más un avance tecnológico que le ha permitido llevar una vida, incluso deportiva, de lo más normal. Aunque sus marcas están un segundo por debajo de lo requerido para ir a unos Juegos Olímpicos, no deja de resultar evidente que gracias a sus prótesis ha conseguido suplir una discapacidad y de paso potenciar ciertos aspectos biomecánicos que le ha ayudado en el tema deportivo. Sin embargo, aunque tenía claro cual iba a ser la decisión de la IAFF, me genera dudas qué pasaría si ajustasen sus leopardos para que los porcentajes se ajustasen a los de una pierna “normal”. En teoría ¿no sería un corredor más? Pues sí, y con marcas aún más discretas, similares a las que obtendría de haber nacido con peronés. Ahora bien, trastocaría toda la normativa actual sin lugar a dudas y generaría un importante precedente.
Vía | 20minutos, El País
Más Información | El País
Foto | techyum


