El Barça peleará por el triplete. Esa es la mejor noticia que se pudo sacar este miércoles de Stamford Bridge, la nueva cuna del sufrimiento culé, y que, como en su día sucediera ante el Kaiserslautern, sirvió para coronar al nuevo rey: Andrés Iniesta. Su gol, en el minuto 93 da sentido a la espectacular temporada del Barcelona y, de paso, sirve para administrar al Chelsea el más doloroso de los venenos: el justo castigo a su maldad futbolística.
Y es que el conjunto londinense se empeño en el anti fútbol. Es una opción tan válida como cualquier otra, pero tan antiestética como la que más. Por eso, el castigo infligido por Andrés Iniesta fue el más correcto. Es pagar al Chelsea con su propia moneda.
Y es que el partido se le puso extremadamente de cara a los de Hiddink. Un gol, bueno, un golazo de Essien después de un rechace en la frontal del área ante el que nada pudo hacer Valdés. A partir de ahí, la nada. El Barça se empeñó en repetir el mismo argumento que en Barcelona. Resultado: más de 90 minutos sin tirar entre los tres palos.
Ese ha sido el gran problema del Barcelona. No ha sabido en ningún momento jugar a un rival que, de no ser por Víctor Valdés, enemigo público número uno de Drogba después de que ayer repitiera lo que ya hizo en el Camp Nou en un mano a mano con el del Chelsea, sería finalista de la Champions.
A todo lo anterior hay que añadir la polémica. El árbitro de Londres, siendo malo, pudo complicar aún más el futuro del Barcelona. Volvió a conceder demasiadas concesiones a los de Hiddink, pero también pudo pitar un penalti de Piqué (otra vez espectacular y acabando el partido como delantero centro) en un balón que le golpeó en la mano. Los otros dos que muchos exigen, son ‘bacalá’.
Eso sí, el que peor parado saldrá será Drogba (la UEFA no tendría que tener compasión por el espectáculo que montó al final del partido); mal le tendrían que ir las cosas a Ballack por su ‘presecución’ al colegiado; y el propio Barcelona sufrirá en la final sin sus laterales titulares. Pero al final el Barça es finalista y la temporada ya puede considerarse de histórica.
En NdF | El Dios de la Justicia del Fútbol lleva al Barça a Roma
“Un momento de la hostia”
La justicia se llama Iniesta
La flor de Pep y la lección de Hiddink
Foto | UEFA


Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect