El pleno español en la Liga de Campeones ya es una realidad. Era algo esperado y bien sedimentado en el caso de Barcelona, Ciudad Real y Ademar León. Faltaba el Portland San Antonio, cuya irregularidad y tropiezos le habían puesto en la cuerda floja.
A priori los navarros no tenían porqué preocuparse, pero en una temporada en la que las cosas se les están complicando mucho, el partido en el Universitario ante el Cimos Koper esloveno, en otro tiempos un mero trámite, se acabó convirtiendo en todo un ser o no ser.
Al final el conjunto navarro ganó. Lo hizo por un ajustadísimo 31-29. Agónica victoria ante un modesto equipo que, además, ha acabado como colista de su grupo. Lo cierto es que Portland necesita algo así como un Kit-kat. Un parón que le permita recuperar a sus jugadores lesionados y tomar un respiro a los exprimidos.
Que el Koper afronte el último minuto con opciones de amargarte media temporada, es significativo de que Portland no atraviesa su mejor momento. Svensson, con una providencial última parada, y Ruesga, que hizo el 31-29 definitivo, reanimaron más de un corazón en el Universitario.
La primera fase deja claras varias cosas. La primera que el Ciudad Real, pese a sus dudas en la competición doméstica, en Europa es imbatible. Sus números son perfectos. Seis victorias y las mejores cifras ofensivas y defensivas. El Kiel, doble verdugo de un Barça que se conformó con ser segundo de grupo, también ha estado intratable, lo mismo que el Hamburgo. Sólo ellos han logrado la perfección.
Por su parte el Ademar también accederá a la segunda fase como primero de grupo. Eso sí, por los pelos. El Montpellier, con guarismos casi idénticos, será su compañero de grupo después de que españoles y galos cierren esta fase con una derrota, un empate y cuatro victorias.
Foto | EHF



Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect