Se trata de uno de los jugadores del N.C. Ashville de la conferencia Big South Conference de la NCAA, hasta aquí nada interesante si no fuera por los 2 metros 30 centímetros que mide el mozo, con 22 añitos pesa 165 kilos y es capaz de hacer un mate sin llegar a saltar, tan solo necesita ponerse de puntillas.
Lo malo es que el chaval es algo lento, torpón, no es lo más coordinado que se ha visto, pero sin duda, si es capaz de entrenarse y aprende a moverse dentro del campo, se convertirá en una estrella muy pronto, no es difícil de imaginar, con que sea medianamente bueno solo hay que lanzarle balones altos…
El tiempo dirá si da la “talla”.
Os dejo una muestra del chavalín en acción:

