
Sólo quedaban dos representantes españoles en los cuartos de final del Open de Australia, y el primero en disputar su partido ya ha colocado una banderita española en las semifinales. Rafa Nadal se ha deshecho sin demasiadas contemplaciones de Jarkko Nieminen en 3 sets, y ya espera rival en semifinales del partido que se disputará en unas horas entre el sorprendente Jo-Wilfried Tsonga y el ruso Mikhail Youznhy.
Aunque lo realmente positivo de esta victoria del manacorí, es que su juego empieza a dar inequívocas señales de estar a un nivelazo. Ya sabíamos que su mitad del cuadro era, a priori, sencilla, y que, además, han ido cayendo los rivales más temibles para el español antes de cruzarse con él, pero Rafa no ha dejado escapar ni un set en todo el torneo, y ya ha superado la barrera de los cuartos de la que nunca había logrado pasar.
El finlandés Nieminen saltó a la pista central del Melbourne Park metidísimo en el partido, al igual que Rafa, priorizando ante todo conservar el saque. De esta forma, el primer set fue decisivo, y se lo llevó el español al romper el saque de Nieminen en el undécimo juego, cuando ya no hay demasiado margen de respuesta. Primer set 7-5 para Rafa, tras haber levantado una bola de break en el octavo juego, y dos bolas de set en el décimo.
A partir de aquí, Rafa Nadal se soltó y empezó a ejecutar golpes ganadores contra los que Nieminen no encontró respuesta. De modo que, con 6-3 y 6-1 en los siguientes sets, Rafa cerró un partido por la vía rápida, en poco más de dos horas, y guardó fuerzas para las dos finales que le quedan. Puede que tengamos el primer Federer-Nadal del año más pronto de lo que pensábamos.
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