Por lo que se deduce de la lista del seleccionador nacional de fútbol, Raúl Gónzalez Blanco es el sexto mejor delantero del fútbol español. O a lo peor ni siquiera es el séptimo, o el octavo… para Luis Aragonés. Los números, sólo los números de la reciente temporada, parecen indicar lo contrario, pero el “Sabio de Hortaleza” ha decidido pasar de las matemáticas y dejar al madridista en casa, disfrutando las vacaciones y, como cualquier otro aficionado español, como Oleguer, con el corazón en un puño para ver si por fin… hacemos algo.
Si se produce, por fin, el milagro y la selección se pone al nivel de los mejores no habrá razón para la polémica, o quizás siempre quede la duda de si el siete pudiese haber ayudado a mejorar la actuación de la selección. Todo quedará en discusiones de barra de bar. La realidad es que, tras el desastre de Irlanda del Norte, nunca más se ha visto a Raúl vistiendo la casaca nacional. La realidad es que, a pesar de los altos y bajos que cualquier jugador muestra a lo largo de una carrera, o de una temporada, el ídolo caído en desgracia sigue poniendo los números encima de la mesa. Y la realidad es que, en esta historia, solamente Raúl Gónzalez Blanco ha dado un paso adelante, aunque haya sido para defender a su “verdugo.”
Si por algo se ha caracterizado durante su carrera profesional Raúl es por no hablar más de la cuenta. Luis Aragonés, en cambio, siempre ha sido de los que tienen las cosas claras, de los que van por libre y no necesitan, ni piden la opinión ni la ayuda de nadie, hasta el momento de la rueda de prensa en que “se cerró” la polémica Raúl. Quizás nunca se sabrá el porqué Raúl no ha vuelto a vestir “la roja”, o quizás algún periodista logre sacar de sus casillas a Luis, como el personaje de Tom Cruise al de Jack Nicholson en Algunos hombres buenos. Don Luis: ¿ordenó usted el código rojo contra Raúl?
foto I elhacha.wordpress.com


