
La cobra Riccò ha conseguido algo que jamás volverán a ver Tyler Hamilton o Davide Rebellin: regresar al ciclismo profesional. Riccò se une así al club de los que han vuelto del infierno, un desafortunado saco en el que militan corredores como Michele Scarponi, Ivan Basso o Francisco Mancebo.
Su nuevo equipo, en el que encontraremos a otro de los nuestros Giampaolo Caruso, será el Ceramica Flaminia. ¡Claro que hay que saber perdonar! Sin embargo, del mismo modo uno prefiere que los que en su día fueron tramposos prueben la verdadera dureza del ciclismo sin dopaje.
Que se lo pregunten a Ivan Basso, que dijo ir a ganar el Giro de Italia, y tras fallar, la Dauphiné Libéré, en la que una extraña y desconocidísima afección le obligó a retirarse.
La juventud es un punto a favor en todo este asunto, aunque en el caso de Riccò parecía más un defecto. No puedo evitar la curiosidad, y preguntarme: ¿Habrá madurado este ciclista?
Veamos la nueva y limpia progresión, que diferente ha de ser obligatoriamente, de aquel que terminó de rematar al Saunier Duval, y después de todo, le hemos perdonado.
Vía | Cycling News
Foto | Eurosport



Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect