
Hace un par de horas, Robin Soderling ha eliminado a Roger Federer en cuartos de final de Roland Garros (3-6, 6-3, 7-5 y 6-4). Se queda el torneo parisino sin su vigente campeón, que deja el camino libre a Rafa Nadal para recuperar el número uno de la ATP. Para ello el español deberá ganar el torneo, así que depende de él pero el camino no será nada fácil. Primero deberá vencer a un Almagro en excelente estado de forma, para encontrarse presumiblemente con Djokovic en semifinales y después afrontar la final con su verdugo del pasado año: Soderling.
La eliminación de Federer, que recuerda a la de Nadal de la pasada edición, supone su primera derrota en un Grand Slam antes de semifinales desde el 2004 y corta una racha de 23 semifinales consecutivas entre los cuatro grandes. El suizo contaba sus encuentros por victoria ante Soderling, pero hoy el sueco ha estado a un nivel impresionante. Su pase a semifinales ha sido totalmente merecido.
Bien es cierto que el choque comenzó con un Federer entonadísimo, muy sólido al servicio (sólo cedió dos puntos con su saque en todo el primer set), que dominaba el juego y se intuía que no iba a tardar en romper el servicio del sueco. Cuando se hizo con ese primer set, todo apuntaba a que tendríamos a Federer en semifinales. Sin embargo, Soderling comenzó a soltarse, y entre su portentoso saque y el cañon que tiene por derecha, fue marcando terreno poco a poco y dando la vuelta al partido.
El tercer set estaba siendo bastante igualado, e incluso Federer desaprovechó alguna bola de set antes de que la lluvia obligara a suspender el encuentro. Flaco favor para el suizo, ya que cuando se reanudó comenzó su debacle. Soderling estaba más enchufado y lo aprovechó para apuntarse el tercer set.
En el cuarto, Federer intentó reaccionar y aunque lo consiguió por un momento rompiendo el saque a su rival, no sirvió de nada. Soderling continuó haciendo gala de un servicio aplastante, con una media de más de 200 km/h y de una derecha fulminante, con unos golpes planos y diagonales ante los que nada podía hacer el suizo. En el noveno juego estuvo la clave, con Soderling rompiendo el saque a Roger para afrontar el décimo sirviendo para ganar el partido. Nada pudo hacer para impedirlo el número uno mundial.
Es cierto que Federer acusó los parones por el mal tiempo ya que le cortaron el ritmo, pero también lo es que Soderling fue notablemente superior. Seguramente hoy el gigante sueco era invencible para cuaquiera. Sólo Berdych le separa de la final de Roland Garros. Una final en la que supuestamente se vería las caras con Rafa Nadal, pero visto lo visto no se puede dar nada por seguro. Si en esa hipotética final el sueco se muestra tan firme como hoy, incluso el rey de la tierra batida tendrá problemas para acabar con él.
Foto | y.caradec



Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect