
Manolo Beltrán ha venido al Tour a romper los esquemas de aquellos que ostentaban que este iba a ser la edición más limpia de los últimos años. ¿Por qué un veterano del pelotón como el Triki ha caÃdo tan bajo, sabiendo como él todo lo que implica?.
Al fin y al cabo, Beltrán no tenÃa nada que perder, el dopaje le ayudarÃa a mantenerse en la elite, le permitirÃa correr el Tour de Francia. Y si le pillasen, como es el caso, pues se retira del ciclismo y punto. Gracias a su cinismo, la historia vuelve a empezar.
Como ocurre con una enfermedad, asistiremos a varias fases. Estamos en pleno descubrimiento de la misma. Pronto se desencadenarán nuevas sospechas sobre otros corredores, que terminarán poniendo en tela de juicio a este deporte al completo, ya que el ser humano no puede vivir sin generalizar. Valverde parece que va a ser la próxima vÃctima, pero, mientras no se demuestre lo contrario, lo será no del dopaje, si no de la opinión plúbica.
Sin embargo, a Beltrán le corresponde que mostremos cierta prudencia y respeto hasta su contranálisis. Prudencia y respeto que, como indica el primer positivo, él no parece haber tenido en cuenta para con Liquigas, que le da de comer, el resto de sus compañeros de profesión y el aficionado.
Sobre la organización del Tour de Francia, conviene decir que toda medida de castigo para cortar la que se denomina lacra del ciclismo es buena. Sin embargo, en los últimos tiempos, parece que se sienten más culpables de lo normal, y en lugar de mantener la prudencia mencionada, la misma organización se ha contagiado del clima de descontrol y sospecha existente, hasta el punto de que el castigo ha alcanzado también a inocentes.
Bien. La otra fiesta paralela a la deportiva ha comenzado. No tardaremos en tirarnos de los pelos. Y Contador en casa.
Foto | EFE



Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect