
Mendrisio 2009 ha quedado para la historia como el Mundial de ciclismo que pudo ser y que jamás llegó. El único satisfecho tras la prueba es JoaquÃn RodrÃguez con su bronce respetado, porque ni siquiera el mismo seleccionador, Jose Luis de Santos, se cree sus palabras de que un bronce está bien.
Los que vimos la prueba sabemos que España es la nueva Italia: atacando por delante y por detrás tirando del pelotón, para que después nuestras dos principales bazas, Alejandro Valverde y Samuel Sánchez, se queden embobados a rueda de Fabian Cancellara. Como en La Vuelta, faltó ambición.
No hay que quitarle el mérito a Purito, sin embargo, era bastante razonable pensar que si en el corte definitivo se cuelan él, Alexander Kolobnev y Cadel Evans, después de haber estado escapado tantos kilómetros y de forma activa lanzando ataques a 60 y 70 de meta, el oro para España se fuera a esfumar.
Descartamos por respeto a la inteligencia del seleccionador, de Valverde y de Samu, que no se dieran cuenta de esto. Ahora bien, en el caso de estos dos últimos, quisieron hacer el papel de grandes amigos de Purito, después de haber descolgado a Oscar Freire, que con un poco de paciencia hubiera hecho mucho más.
Solo habÃa ojos para la rueda de Fabian Cancellara, que se hartó de ser el favorito. Y con estas, Valverde resignado entrando el último del pelotón, y Samu, resistiendo obteniendo su favorita cuarta plaza, se comieron el metal bronce de su amigo quien declaró después que él y Kolobnev hicieron el tonto.
Con el debido mérito y parte de culpa para nuestros corredores, yo tengo claro quién es el responsable de todo esto, que ha pagado la novatada, y que no nos engañemos, ha suspendido: Jose Luis de Santos. Lo dicen hasta las encuentas. ¿Les apetece votar?
Entrevista a JoaquÃn RodrÃguez | AS
Encuesta Selección | El Mundo
Foto | RFEC



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