
El Barça ya ha comenzado la tan comentada limpia en el vestuario y parece que esta será poco original.
Si copio a los galácticos del Real Madrid conjuntando a un grupo de estrellas llenas de egos y calidad a partes iguales, sazonadas con pocas ganas de trabajar y motivaciones nulas, esta vez toma como ejemplo el famoso galacticidio, la reestructuración de Calderón y Mijatovic que ha revitalizado al club blanco.
Los dos, además de ir cerrando puertas a estrellas conflictivas, Ronaldo en el Madrid, y Ronaldinho en lado culé, comienza a hacer la casa por los cimientos. Alves y Keita, el Diarra catalán parecen que tiene opciones de llegar.
El que parece que ya tiene hueco el próximo año es el Higuaín de Guardiola, Rodrigo Palacios, un delantero argentino que no es un crack mundial pero que pone en pie a la grada de la Bombonera y que viene avalado por el mismísimo Johan Cruyff.
El flaco sigue moviendo hilos y si ya en su momento logró colocar a su entrenador en can Barça, otra vez ha vuelto a situar a un pupilo en el banquillo que ocupó el mismo hace años hace años. Jamas un titulo (Copa de Europa) había dado tanto rendimiento a nadie.
Con Etoó con un pie y medio fuera del Barcelona, Güiza olvidando que hace años le echaron de la Masia (parece mentira que le pidan al delantero del Mallorca que espera por el Barça cuando debería ser al revés), y con Lahm, Drogba o incluso Trezeguet sobrevolando con opciones el Camp Nou, el verano en la ciudad condal se presenta más que movidito. El último en subirse al tren de los futuribles es el hijo de otro ilustre azulgrana, Xabi Alonso.
Habrá que estar atentos a las estrellas de la Eurocopa seguro que alguna acaba vistiendo de azulgrana

