
Lo ha vuelto a hacer. Como en Pekín, no se conformó con pulverizar el record de los 100 metros, sino que también quiso atropellar su propia marca en el doble hectómetro. Y de qué manera. Si de Phelps se dice que tiene una fisionomía creada para el agua, de Usain Bolt está claro que podemos asegurar que no está hecho para desplazarse en transporte público. El jamaicano se colgó otro oro y desplumó otro récord: 19.19 en 200 metros.
Su magnífica salida ya vino a decirnos algo. Para los que todavía pensaban que era materialmente imposible que batiera los 19.30 de Pekín, arrancó no a por el oro (con la gorra asegurado), sino a arañar centésimas de segundo al crono. Qué se puede esperar de un atleta que a los 16 años es capaz de completar los 200 metros en 20.13 segundos…
Bolt, el hombre de las mil muecas (que tiemble Jim Carrey), es otra de las grandes maravillas de este mundo. El mayor velocista de la historia, capaz de superar de forma fulminante dos récords en unos Juegos Olímpicos y dos más en los Mundiales del año siguiente, no puede estar a la altura del resto. Bolt es de otra galaxia, y lo mejor es que con 23 años no creo que haya dicho su última palabra.
En SaG | Unos 100 metros para recordar
En SaG | Usain Bolt, el Rey Midas de la velocidad
En SaG | Usain Bolt, el extraterrestre



Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect