
Las luces y los taquígrafos apuntan al de siempre y las portadas las copan normalmente quienes más ruido mediático alzan. Sin embargo, los elogios son algo que habitualmente se pueden compartir con más desahogo en el interior de los periódicos y en el nudo de las crónicas. Mientras Messi los acapara con todo el derecho del mundo, jugadores como Adriano Correia deben conformarse con formar parte de un destacado. En un rincón de la página, en la esquina superior o inferior. A la izquierda o a la derecha, pocas veces en el centro. Pero el destacado es merecido y, además, se ajusta a la perfección a una posible definición de su relevancia en el actual Barcelona. Destacado como el que más, siempre en silencio, sin rechistar cuando no juega, pero haciendo enloquecer cuando lo hace. Es un futbolista en modo ‘mute’ que levanta de sus asientos a la grada cuando es menester y que provoca el grito desbocado con sus goles, un trabajo extra que añade valor a su ya de por sí labor encomiable en cualquier posición donde le sitúen.
A Adriano solo le falta jugar de portero y de delantero centro. En todas las demarcaciones donde lo ha hecho con anterioridad se ha mostrado como un futbolista polivalente, a diferencia de otros, bueno en todas las posiciones. Su hábitat natural es el carril izquierdo, o eso nos quiso vender en sus primeros años en España. En Sevilla comenzó de interior izquierda. Era el Sevilla del ojo clínico de Monchi, que por entonces no hacía otra cosa que descubrir jugadores tan buenos como bonitos y baratos. Adriano retrasó su posición cuando la situación lo requería, ocupando también el flanco derecho de la defensa cuando la ausencia de Alves lo demandaba, y su ciclo en el Sánchez Pizjuán se saldó con dos Europa League, entre otros títulos, y el mejor equipo de la historia reciente que recuerda el sevillismo. Su temporada más goleadora, la del 2005/2006, terminó con seis dianas. Las mismas que a día de hoy suma con el Barcelona, al que llegó hace tres veranos a cambio de 10 millones.
Adriano es el atípico jugador que todos los entrenadores querrían en su plantilla. Aunque las lesiones le hayan castigado más de la cuenta y por ello se haya frenado su continuidad, es un futbolista número doce que aporta serenidad en la retaguardia, velocidad, solidaridad con el resto de compañeros y un trabajo a destajo en cualquier área donde desarrolle su faena. Ha jugado de central, de lateral izquierdo —posición para la que fue fichado—, de interior en ambas alas y de lateral derecho, haciendo olvidar la lesión de un Dani Alves al que cada vez se echa menos de menos y la incursión del penúltimo valor de La Masia, Martin Montoya. A su sensatez atrás hay que añadir su certero disparo desde larga distancia, sus internadas hasta meterse en la cocina, sus centros a la olla y ese plus que no entraba en el guión pero que le está convirtiendo en actor principal: los goles. Ayer el Estadi, cuando el Atlético se había adelantado y el empate no llegaba, un latigazo de Adriano, un obús que limpió las telarañas de la portería de Courtois, sirvió para allanar el camino a la remontada que luego llevaron a cabo Messi y compañía. Lo marcó con la zurda pero perfectamente podría haberlo marcado con la derecha. Es la ventaja que tiene ser ambidiestro.
El silencio dio paso al sonido atronador del respetable, que hace tiempo que no se cuestiona la idoneidad de su llegada, ni del aparente elevado monto de aquella operación. Así se lo hizo saber con una ovación de más decibelios cundo Tito Vilanova quiso premiarle sustituyéndole. Con 28 años ha demostrado algo que nadie nunca puso en tela de juicio: su compromiso. De futbolistas como él, aquellos en modo ‘mute’, emerge ese granito de arena que hace del Barça una montaña escarpada inasequible para cualquier contendiente.


Comentarios
Fue un golazo, digno de FIFA
Este chaval es buenísimo! Siempre sale enchufado
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5Cuando el Barça fichó a Adriano me llevé una gran alegria. Siempre me han gustado los fichajes de los que nadie habla y de de la noche a la mañana ya están cerrados. Como dice en el post, es un jugador que siempre cumple lo pongas donde pongas. Nunca se queja de su rol de secundario. Lástima que cada tres partidos tenga que descansar uno por molestias o lesiones pequeñas. Pero lo mejor de todo, los golazos que marca en momentos clave como el gol simétrico ante el Valencia esta temporada que puso el 1 a 0 definitivo.
Sin ser un crack, más bien un clase media de toda la vida, esta aportando muchísimo,es uno de los principales artífices de la posición del barça en liga.
Capaz de meter gol en la final de champions hahaha
5 Comentario moderado
10Siendo madridista, y como estaba dominando el atlético, viendo el gol en directo se me escapó un 'joder, que golazo'