Ayer falleció Alberto Ormaetxea. Mucho antes de que nuestros medios de comunicación acuñaran la expresión perfil bajo, él ya posaba así de serio para las fotos. Lo suyo nunca fueron los primeros planos; ni los quiso ni se los regalaron. Quizá muchos jóvenes que sabían que la Real Sociedad conquistó dos ligas a comienzos de los 80 hayan descubierto hoy quién se sentaba en el banquillo de aquel equipo irrepetible de Arconada, Zamora y López Ufarte, entre otros.
Poco después de colgar las botas, Ormaetxea (nacido en 1939) entrenó a la Real durante siete temporadas (1978-1985). En tres de ellas, entre 1979 y 1982, el equipo donostiarra alcanzó su techo histórico y sentimental. En la 79-80 se mantuvo invicto hasta la penúltima jornada, cuando una derrota en el Sánchez Pizjuán le condenó a un amargo subcampeonato. Se tomó la venganza sólo un año más tarde, en condiciones más adversas (estaba a seis puntos del líder a falta de diez partidos) y con una última jornada de Liga que forma parte de las antologías: el empate in extremis (2-2) conseguido por Zamora en El Molinón trajo la primera liga, título que la Real repitió la temporada siguiente.
Ayer, tras conocerse el fallecimiento de Ormaetxea, un lector se puso en contacto con nosotros: “Estaría muy bien un recuerdo a este hombre del futbol que jamás levantó la voz”, nos dijo. Quizá esa expresión, “hombre del fútbol”, que tan tópica puede resultar, sea la que mejor define a un tipo como éste. Fue uno de esos entrenadores de la casa, antiguos futbolistas, que se sienten más cómodos vestidos de chándal que de traje y corbata, cuyo hábitat es el vestuario y el césped antes que la sala de prensa o los despachos. Prensa y aficionados le despiden hoy recordando que fue un hombre humilde discreto. Pero, por muy discreto que fuera Ormaetxea, su figura no quedará en una simple nota a pie de página en la historia de la Real ni de nuestra Liga.
El País | Santiago Segurola: Muere Alberto Ormaetxea
As | Alfredo Relaño: Alberto Ormaetxea. In memoriam


Comentarios
No se si los equipos (su equipo) de Ormaetxea, juagaban bien mal o regular, yo simplemente era un niño guipuzcoano muy pequeño por aquella época (año 1979), y recuerdo aquel año perfectamente todos los lunes cuando ibamos andando al colegio con los amigos, siempre hablábamos de lo mismo, la Real otra vez sin perder ni contra el Madrid (era nuestro Diablo particular), ni contra el Barcelona, ni contra nadie, así durante 32 (record de inbatibilidad que todavía perdura) lunes ocurrió esto, hasta que llegó el fatal partido de Sevilla ... para mi el futbol ya nunca fue lo mismo (miento lo de Gijón del año siguiente fue inolvidable), luego ganamos 2 años consecutivos la Liga pero para mi la única Liga que existió fue aquella.
No se si creía en dios por aquel momento, pero en quien si creía era en los Arconada, Celayeta, Gorriz, Gajate, Kortabarria, Diego, Alonso, Zamora, Idigoras, Satrustegui, López Ufarte y como no en Don Alberto Ormaetxea.
Eskerrik Asko Alberto.
PD: Muchas Gracias por publicar ésta nota.
goian bego.
Gracis Alberto por hacernos un grande desde tu humildad. Siempre seras el mas grande.