
Paupérrima temporada del Celta de Vigo en Segunda. Me parece el Zaragoza de la Liga BBVA, va de mal en peor con un baile de entrenadores sin ton ni son. El último, Antonio López, ha dimito con excasos partidos al frente, pinta feo el asunto. Lo mejor es acabar una temporada lo más dignamente posible en el que tienen como objetivo permanecer en la categoría, bastante lejos de los propósitos de comienzo de campaña.
Alejandro Menéndez llega después de tres entrenadores, es, sin duda, mejor que cualquiera de los anteriores. Era de esperar su salto de categoría pues en su etapa de entrenador de juveniles ha conseguido hacer campeón a distintos equipos. Cierto es que los dirigentes del Celta no han gestionado bien la primera plantilla pero en cuanto al equipo filial y la cantera han hcecho un buen trabajo con Menéndez al frente.
Con Hristo se equivocaron dos veces pero no estuvieron finos cuando pensaron en López Caro antes que en Alejandro. Después de fracasos y alguna dimisión ahora recurren a él para terminar la temporada con buen sabor de boca. Quizá pensar en entrenadores y en formar un buen equipo para ascender no es lo que mejor se les da a algunos que están en Vigo, mejor que no piensen, ya demostraron de lo que son capaces. Que apuesten por su único acierto: Alejandro Menéndez. El talentoso Michu alaba al nuevo técnico y es de los que confía en su trabajo. Seguro que la seriedad y el profesionalismo del novato entrenador de Segunda serán fundamentales para el futuro Celta.


