
Cuando Bill Shankly decidió retirarse la afición del Liverpool FC entró en pánico. ¡Se marcha Shankly! ¿Qué vamos a hacer ahora? ¿Quién va a tomar las riendas del equipo? La prensa inglesa no tardó en comenzar a anunciar un carrusel de posibles sustitutos, todos ellos entrenadores de renombre. Pero la directiva del Liverpool decidió hacerle caso a Shankly en una última recomendación: el más indicado para el puesto ya estaba en casa.
En el verano de 1974 Bob Paisley se convirtió en el manager del equipo. Muy pocos apoyaron esa decisión. Sí, Paisley era el hombre de confianza de Shankly, pero para la mayoría no era mucho más que un fisioterapeuta que también había hecho las veces de ayudante técnico. El arranque de la temporada, encadenando varios empates y derrotas, no ayudó a aumentar la confianza en Paisley.
Las comparaciones con Shankley eran continuas. ¿Cómo ha acabado el preparador físico como manager? Shanks sí sabía de fútbol, no como Paisley. Pero cómo va a manejar un vestuario así un tipo como Bob, que apenas habla… Hasta que un día Paisley se hartó y dio una rueda de prensa en que le puso a todo el mundo los puntos sobre las íes y sólo pidió un par de cosas elementales: un poco de paciencia y confianza.
Paisley mantuvo el estilo que, junto a Joe Fagan y Reuben Bennett (con los que siguió contando), había ayudado a construir a las órdenes de Shankly en el ya mítico Boot Room de Anfield Road. Sin embargo, la primera temporada sólo pudo terminar segundo, tras el Derby County. Eso sí, la campaña 1974-75 iba a ser la única en la que no llegara ningún trofeo a las vitrinas de The Reds.
En la temporada 1975-76 el Liverpool de Paisley lograría un importante doblete con la Liga Inglesa (con un solo punto de ventaja sobre el QPR) y la UEFA Cup (venciendo en la final al Brujas). Aquel equipo estaba repleto de futbolistas que el tiempo ha convertido en legendarios: el gran portero Ray Clemence (14 años en el club); una defensa que mezclaba la veteranía de Tommy Smith y Emelyn Hughes con la ilusión juvenil de Alan Hansen o Phil Thompson; el talentoso Steve Heighway en el centrocampo y, arriba, una pareja que metía miedo: John Benjamin Toschak y Kevin Keegan.
Como futbolista Pailey había visto cortada su carrera para participar en la Segunda Guerra Mundial, formando parte del 73 Regimiento de la Royal Artillery (una unidad anti-carros de combate).
Lo más lejos que llegó en un campeonato fue a la final de la FA Cup perdida contra el Arsenal en 1950. Curiosamente no jugó ni un solo minuto de aquella final a pesar de haber sido uno de los goleadores del 2-0 con el que el Liverpool eliminara al Everton en semifinales.
Pero como entrenador se iba a convertir en una auténtica leyenda en Merseyside. Después del primer doblete, en la campaña 1976-77 iba a lograr una gesta con la que superaba a su predecesor y mentor, Bill Shankly. Aquel año, además de repetir el título liguero, los chicos de Paisley ganaron la primera Copa de Europa de la historia del Liverpool, imponiéndose al Borussia Moenchengladbach por 3-1 en el Olímpico de Roma. Y rozó el triplete, porque llegó a la final de la FA Cup, que perdió ante el Manchester United.
Sin embargo, aquel verano fue muy movido en Merseyside. Su gran estrella, Keavin Keagan se marchó al SV Hamburg por 500.000 libras (una suma altísima para la época). Pero Paisley demostró un gran ojo y para sustituir a Keagan apostó por un joven delantero escocés, un tal Kenny Dalglish. La jugada le salió bien a Paisley: Dalglish se acabó convirtiendo en un mito en Anfield; no en vano, a día de hoy, en los pubs de Liverpool es llamado King Kenny. Pero no quedó ahí el asunto. El técnico de Sunderland también se hizo con los servicios de otro futbolista escocés que acabaría siendo un grande del fútbol británico: el excelente centrocampista Graeme Souness.
Con ese equipazo, en la temporada 1977-78 el Liverpool logró mantener su cetro continental ganando su segunda Copa de Europa consecutiva, esta vez contra el Brujas (1-0). Eso sí, la Liga inglesa se la llevó el Nottingham Forest de Brian Clough, que también le ganaría la Copa en el partido de replay, iniciando así una de las grandes rivalidades históricas del fútbol inglés.
En el verano del 78 volvieron a perder dos jugadores importantes (Smith y Callaghan), pero Paisley volvió a acertar de pleno seduciendo a Alan Kennedy, que le daría al club dos Copas de Europa con dos goles en sendas finales. En la campaña 78-79 el Liverpool le arrebataría el título liguero al Forest, pero en cambio los de Brian Cloguh (del que hablaremos próximamente) serían los que ese año se llevaran para casa la Copa de Europa (un título que repetirían un año después).
En la temporada 80-81, The Reds quedaron quintos en Liga, el peor puesto con Paisley en el banquillo, pero la temporada fue todo un éxito porque consiguieron levantar su tercera Orejona, con un gol de Kennedy con el que tumbaron en la final al Real Madrid de Del Bosque, Camacho, Santillana… Tras la nueva conquista continental, otro verano de cambios. Y Paisley, cómo no, volvió a acertar fichando a un jovencísimo galés llamado Ian Rush. Y el mítico guardameta, Ray Clemence, fue sustituido por otro histórico: Bruce Grobelaar.
La última campaña de Paisley en el banquillo de Anfield fue la 82-83, en la que se despidió por todo lo alto con un triplete: Liga, League Cup y Charity Shield. Su sustituto fue Joe Fagan, otro de de los fundadores del Boot Room de Shankley. Con él se mantendría la misma línea de juego y éxitos, pues el Liverpool no tardó en ganar su cuarta Copa de Europa en siete años.
Bob Paisley lo fue todo en Liverpool durante los 44 años que permaneció en el club: jugador, preparador físico, segundo técnico, entrenador y manager. Incluso tras su retirada se mantuvo vinculado al club, a modo de asesor, hasta que el alzheimer le retiró de la vida pública. Al principio casi nadie confió en él. Nadie pensaba que podría estar a la altura del gran Bill Shankely. Pero no sólo le igualó, sino que lo superó con creces.
Falleció el día de San Valentín de 1996 como todo un mito para el Liverpool FC. La afición red nunca le olvidará. Entre otras cosas porque para entrar en la mítica grada de The Kop es obligatorio pasar por la Paisley Gateway, una genial fusión entre puerta y monumento en la que destacan las imágenes de las tres Copas de Europa que Paisley llevó a Merseyside.
En sus nueve años como primer entrenador del Liverpool (1974-1983) ganó 6 Ligas, 3 Copas de Europa, 1 Copa de la UEFA, 1 Supercopa de Europa, 3 Leauge Cup y 6 FA Charity Shield.
Además, por si fuera poco todo lo que consiguió, Paisley nos dejó otro legado: antes de buscar fuera, hay que confiar en lo que ya tenemos en casa. Y que el ordinal de “segundo técnico” muchas veces esconde a alguien que está destinado a hacer grandes cosas. Y sí, cuando hace unos días decidí escribir esta serie de dos artículos sobre los dos grandes técnicos del Liverpool, lo hice pensando en Tito Vilanova. La noticia de ayer me tentó a cambiar el enfoque o a retrasar la publicación de este post. Finalmente decidí no hacer ninguna de las dos cosas. Espero que os haya gustado conocer esta historia.
PS. Una de las frases lapidarias que inicialmente le había asignado a Bill Shankly en realidad es de Bob Paisley. Para mí es uno de los mejores axiomas futbolísticos de la historia:
Si estás en el área y no sabes qué hacer con la pelota, mándala a la red y ya discutiremos las distintas opciones luego
Y de postre, otra frase para conocer lo bien que manejaba la ironía:
Eso sí, también hemos pasado por malos momentos: un año acabamos segundos
En NdF | Bill Shankly, un dios en Liverpool
En NdF | The Boot Room: El principio
En NdF | Las finales del Liverpool. Finales 1977 y 1978: El doblete de Paisley y el comienzo de la leyenda


Comentarios
No conocia esta parte de la historia del liverpool. Muy interesante. Vaya pasado y qu diferencia de presente. Ciclos, supongo. Buen articulo.
interesante
La foto con las botas en la pared, el cenicero, el tabaco y los calendarios de "Rodamientos Galíndez" no tiene precio...
Pura vida y puro fútbol...
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-30Hay que ser bastardo.
Parece el de la izquiera Kenny Dalglish no?
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-15interesante
Me viene a recordar a Vicente del Bosque... ah no! que a Vicente le dieron una patada en el culo porque no era guapo ni era una estrellita...
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-27.512 Comentario moderado
-27.5Pues lo mismo pasó con del bosque, el hombre de la casa que iba a darle títulos al equipo. Sólo que el madrid lo echó como a un perro y a terminado ganando un mundial y una eurocopa. Ahí es nada.
Y ahora el madrid, aguantando mouriñidas (si, con "ñ", porque me da la gana).
Gran artículo Bruno. Muchas gracias!
Gracias a ti por apreciarlo. Un saludo.