
En el mundo del fútbol, esta campaña 06/07 tiene muchos nombres propios. Pero sin duda hay uno que sobresale por encima de todos. Cómo no, hablamos de Daniel Alves. El brasileño cerró ayer un año inolvidable, más de diez meses que le han dado tres títulos con el Sevilla FC y uno con su selección y le han convertido posiblemente en el mejor lateral derecho del mundo.
Podría pedir más Daniel, pero ya sería incluso pecar de egoísta. Comenzó ganando la Supercopa de Europa al todo poderoso Barcelona hasta ese momento imparable. Se agotaba el plazo de traspasos, con el 31 de agosto a la vuelta de la esquina, y a pesar de que las ofertas eran muchas y tentadoras Daniel decidió de común acuerdo con el club quedarse un año más. Y nada pudo irle mejor. En septiembre estrenó internacionalidad y de ahí para adelante todo han sido éxitos. Una espectacular Liga en la que se ha convertido en máximo asistente, la Copa de la UEFA y la Copa del Rey. Era demasiado. Pero le quedaba en la recámara la bala de la Copa de América.
El planteamiento defensivo de Dunga le relegó al banquillo. Su rival en el puesto, Maicon, se trata de un jugador menos ofensivo y eso le valía al técnico para mantener el equilibrio en defensa y no correr riesgos. Fue el gran sacrificado por tanto de ese conservadurismo tan criticado por los medios brasileños y aunque jugó algo por la lesión de Maicon, no fue hasta la final cuando tuvo su gran oportunidad. Y entonces la rompió.
Pasada la media hora de juego Elano se lesionaba. Dunga sacaba a Daniel cuando Argentina intentaba igualar. Y Daniel montaba la gorda. Primero se iba por la derecha, centraba y Ayala despejaba mal, a su propia portería, recreando una jugada idéntica acaecida hace dos años en Mestalla con los mismos protagonistas y resultado. Daniel continuó siendo un peligro desde el extremo y ya en la segunda parte de un formidable tiro cruzado hizo el tercero y definitivo de los suyos.
Daniel cerraba de ese modo una final soñada. El caprichoso destino le dio la oportunidad de jugar y vaya si no la desaprovechó. Daniel está ahora mismo tocando la cima en lo futbolístico. Por el momento, descansará dos semanas y habrá que esperar a conocer su futuro. A día de hoy es jugador del Sevilla y pese a lo mucho publicado en Inglaterra, por el interés del Chelsea, José Maria del Nido ha dicho por activa y por pasiva que en Nervión no se han recibido ofertas. El verano promete ser largo, que duda cabe, más si tenemos en cuenta la política del consejo de administración sevillista: sólo se vende por ofertas fuera de mercado. ¿Cuáles son esas ofertas? Pues evidentemente, no menos que los 28 millones que se cobraron en su día por Sergio Ramos.
Todo por un jugador que se fichó por 800.000 dólares en el invierno de 2003. Descubrimiento personal de Antonio Fernández, mano derecha de Monchi hasta que emigró para trabajar en solitario el anterior verano, que le echó el ojo en el Sudamericano de Mar del Plata que se disputó poco antes. Daniel llegó siendo un desconocido y en un lustro se ha convertido en una estrella mundial. Para quitarse el sombrero la evolución de este futbolista que se ha hecho así mismo.


Comentarios
¿Daniel? ¿Es hermano tuyo acaso? Está hecho usted un palanganón, señor Baeza.
Alves es muy bueno, y tu mas sevillista que Del Nido.