Deja Boca el último gran ídolo, Guillermo Barros Schelotto

Juan Baeza 21 de abril de 2007 4 comentarios

GuillermoEl universo Boca se llevó un duro golpe el pasado jueves. Guillermo Barros Schelotto, el ídolo, el líder de la gente, el jugador más venerado por los hinchas del Xeneize en los últimos tiempos dijo adiós en una multitudinaria rueda de prensa, en la que estuvo acompañado del presidente Macri, después de diez años de éxitos, tras convertirse en el jugador más laureado de la historia del conjunto bostero, el más ganador con tres Libertadores en la buchaca entre otras muchas cosas.

La situación de Guillermo era difícil. Russo no contaba con él, a pesar de que en verano lo probó de enganche y lo hizo bastante bien. Pero la llegada de Riquelme, su viejo enemigo, lo dejó fuera. Sin embargo, demostró ser valido cuando salió de la partida hace unas cuantas fechas contra su otro equipo del alma, Gimnasia, y dio dos pases de gol, realizando un arranque de partido esplendoroso. Así las cosas, la oferta que le ha llegado del Columbus Crew norteamericano le viene como anillo al dedo para prolongar su carrera futbolística como mínimo un año más, aunque, que duda cabe, que provoca una decepción generalizada en las plateas de la Bombonera.

Todo aquel que siguiera al Xeneize en las últimas fechas podía comprobar como la afición estaba cada vez más molesta con Russo por no contar con Guillermo. El jugador en cambio, demostrando su tremenda clase, nunca alzó la voz. Sabía que podía cargarse si le daba el gusto al técnico, pero siempre puso a Boca por encima de todo. Por eso se marcha, porque tiene ganas de seguir jugando y no quería provocar un crisis por sus quejas. De sombrerazo.

Guillermo llegó a La Boca en 1996 procedente de Gimnasia. Fue un fichaje recomendado por Diego Armando Maradona, que hasta la fecha ha sido uno de los grandes valedores del Mellizo, siempre apostando por su titularidad. Vivió la época dorada del Boca de Bianchi y, a diferencia de muchos de los compañeros de su quinta, decidió quedarse en vez de emigrar. En esos tiempos mantuvo sus más y sus menos con Riquelme, así como con Delgado, aunque siempre tuvo el apoyo de su íntimo amigo Martín Palermo.

Con el paso de los años la titularidad se le fue negando. Aguantó el tipo, incluso llegó a jugar con el segundo equipo por no contar con minutos. ¿Y adivinen quien fue a animarlo? Pues sí, Diego Armando Maradona. Gestos como ese ha tenido mil del eterno diez, así como de todos los hinchas de Boca. Todos siempre han estado rendidos al de La Plata por todo lo que en esta última década le ha dado a Boca. Protagonista principal en la etapa más dorada del Xeneize, le toca hacer las maletas a uno de los últimos románticos del fútbol actual, un futbolista que prefirió quedarse en casa y no ir a Europa donde le pagaban el triple. Un jugador que ha amado unos colores por encima de todo… Quizás el último jugador argentino moderno que se haya quedado en el país a pesar de las mareantes cifras del viejo continente.

En su último día, tras el entrenamiento, que hizo en solitario en el gimnasio, disfrutó más tarde de un asado con los compañeros. Su última camiseta se la pidió Riquelme y el siete se la dio, limando viejas asperezas Al final, el buen rollo se ha instaurado entre ambos cracks. Guillermo se despidió de los suyos con emotivas palabras, sin atacar a Russo, y mandó un mensaje de ánimo y fuerza a Maradona. Ahora se marcha a Ohio para cerrar su contrato y para la fecha de la semana que viene estará en la Bombonera para despedirse de la gente.

Para cerrar este post reproduzco unas palabras del técnico de San Lorenzo y bandera del gran River de los noventa, Ramón Díaz, sobre Guillermo: “Se va del país uno de los más grandes del fútbol argentino. Entendía el juego, tiene talento, ganó todo, es un ídolo… ¿Si me quedé con ganas de tenerlo? Existía la posibilidad, pero él eligió este camino. Le deseo lo mejor”. Es así. Cuando hasta tus propios enemigos te respetan, es que eres muy grande. Toda la suerte del mundo para el Mellizo, el jugador más ganador de Boca y posiblemente junto a Maradona el más querido en la historia.

En NdF | A ritmo de Tango: La tarde de Guillermo y de su amigo Palermo

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