El Cazatalentos: Guilherme Milhomem, la gran perla del Cruzeiro

Juan Baeza 24 de agosto de 2008 0 comentarios

Guilherme celebra un gol

El Cruzeiro es una máquina de hacer delanteros. Los de Belo Horizonte perdieron el pasado mes de enero a una de sus joyas, el boliviano Marcelo Moreno, ariete de envergadura pero con mucha habilidad, demoledor con la testa y con calidad para definir. No ha durado mucho en Brasil e inicia su aventura europea en el Shakhtar Donetsk, que está cuajando un comienzo de liga realmente decepcionante, con sólo seis puntos en seis encuentros y a nueve del liderato. Sin embargo al Cruzeiro le sobran atacantes, hecho que queda demostrado con la explosión del jovencísimo Guilherme Milhomem, de 19 años, que ya en 2007 logró unos números más que buenos, y que en 2008 se está confirmando como el abanderado de la nueva generación de goleadores brasileños.

Guilherme estará dentro de poco en el viejo continente. Es un delantero completo, que incluso va bien por arriba a pesar de que mide poco más de 170 centímetros. Como la mayoría de los atacantes de Brasil anda sobrado de alardes y dispone de variedad de recursos a la hora de acribillar al portero que se le ponga delante. Lo mejor de todo es que funciona bien con ambas piernas. Con la derecha tiene un potente disparo lejano, pero con la zurda también atesora un preciado remate. En definitiva no tiene elección a la hora de rematar y fusila con la pierna que más le convenga, lo que le da enorme versatilidad en la definición.

Todas esas características las combina con una gran habilidad para conducir el cuero. Guilherme es rápido y sus fulgurantes movimientos rompen las defensas con facilidad. No obstante, no es nada de eso lo que le hace ser especial. Lo mejor de Guilherme es que le sobra el gol, pues dispone de una especial habilidad para estar siempre colocado en la zona decisiva. Sabe moverse entre líneas como pocos, así como buscar las espaldas de las defensas, lo que le hace ser una pesadilla para los contrarios.

Hay ya varios conjuntos europeos que han preguntado por Guilherme, pero por el momento los quince millones de euros que piden por él en su club le retiene en Brasil. No obstante, como muy tarde el próximo verano saldrá de Belo Horizonte. Por lo pronto en esta campaña está deslumbrando en el Brasileirao, peleando el liderato de la tabla de goleadores contra veteranos delanteros como Alex Mineiro, Kleber o Washington, así como con otra incipiente figura de la que hablaré en otro post, Keirrison de Souza, otra de las sensaciones del campeonato, que con tan sólo 19 años se ha erigido en el hombre gol del Curitiba. Tanto Guilherme como Keirrison suman once dianas cuando ni siquiera se ha llegado al ecuador del Brasileirao.

Pero es Guilherme el protagonista de este post, un futbolista que demuestra que la inagotable cantera de delanteros brasileños no tiene fin. Cada año salen dos o tres de garantías de posiblemente el país más prolífico futbolísticamente hablando. Guilherme, que recaló en el Cruzeiro siendo un niño en 2003, está demostrando que en el torneo brasileño, a pesar de que las ventas de jóvenes promesas a Europa son constantes, abundan excelentes futbolistas, con licencia para llegar a la elite. En este torneo Guilherme le ha marcado a casi todos los grandes: Sao Paulo, Santos, Palmeiras, Botafogo o Flamengo han sufrido sus caricias. Es, obviamente, uno de los principales responsables de que el Cruzeiro sea el único equipo que está aguantando hasta el momento el infernal ritmo que está imprimiendo el Gremio al campeonato. Clasificados en segunda posición a cinco puntos del liderato, los de Belo Horizonte aún sueñan con el título de liga, que no conquistan desde 2003, precisamente el año en que Guilherme aterrizó siendo un chiquillo en el Mineirao.

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