Las necrológicas llevaban semanas escritas esperando el desenlace. George Best, uno de los mejores futbolistas británicos de la historia (el mejor, según muchos) falleció ayer tras varias semanas hospitalizado. Aunque en Notas de Fútbol también tendremos un recuerdo para él, así se le dibuja hoy en la prensa:
* “Se ha ido uno de los más grandes, pero de los de verdad. Un perdedor genial, el Bukowski (poeta maldito) del fútbol europeo, un jugador salido de la nada, con efímera fama en la cumbre y caída repentina brutal. Vive deprisa, muere rápido” [José Manuel Cuéllar | ABC]
* “Mucho antes de que Inglaterra fabricara plastificados ídolos del fútbol, hubo un jugador de carne y hueso que representó perfectamente los excesos, las turbulencias y los cambios que generó su tiempo. Fue George Best, el chico que salió de los callejones de Cregagh, en Belfast, para convertirse en un fenómeno que trascendió la escena del fútbol. […] Era una celebridad dentro y fuera de los estadios, un futbolista con raptos geniales, intuitivo, regateador, valiente, astuto, estupendo pasador, con una arrancada incontenible y una delicada conducción de la pelota. Jugaba con los brazos pegados al cuerpo y los puños casi cerrados. Era el tobillo eléctrico y la cintura de goma lo que producía un fascinante efecto en los espectadores y un desastroso problema en sus marcadores”. [Santiago Segurola | El País]
* “George Best ha dejado unas cuantas frases para el recuerdo. […] Qué podía esperar la familia de un tipo que, tras un transplante de riñón, se atrevía con este tipo de perlas: “Estuve allí dentro unas diez horas y me tome unas cuarenta pintas. Batí mi record por veinte minutos”. Comparaba la cantidad de transfusiones de sangre con pintas de cerveza. Y no tenía ninguna intención de dejarlo: “He dejado de beber, pero sólo cuando duermo” o “en 1969 dejé las mujeres y la bebida, pero fueron los peores veinte minutos de mi vida”. Por no hablar de sus problemas económicos: “He gastado un montón de dinero en bebida, chicas y coches. El resto, sencillamente, lo esparramé”.” [Tomás G. Plaza | As]
* “No mueran como yo”. George Best, un futbolista de leyenda y un hombre excesivo, tuvo tiempo suficiente para reflexionar, mientras agonizaba en una de las habitaciones del hospital londinense de Cromwell, a propósito de cual sería el mejor epitafio para su tumba, el epitafio redondo, aquel que nos dejaría a todos con la boca abierta y el corazón encogido. Y acertó. La inscripción merecería por sí sóla un comentario de texto” [Juan Manuel Rodríguez | Libertad Digital]


Comentarios
Recomiendo este video
Estupendo video
Creo que con este video es mas de lo mismo. Acaba de fallecer y todos decimos que era el mejor. Veremos dentro de una semana como sale a relucir lo peor que tuvo y entonces todos dejaremos de pensar que era el mejor. Por favor no seamos hipocritas.
No he leído un solo artículo sobre la muerte de Best en el que no se hiciera referencia a los excesos que cometió, especialmente con el alcohol. No entiendo nada del comentario anterior.
Se murió el mejor inglés que ha habido. A mí lo que me importa es el fútbol que nos dejaron, no cuántas mujeres y cuántas pintas consumían al día.
Buen artículo. Mal comentario #2.
Impresionante el notas este. No os recuerda a Julio Salinas a la hora de entretenerse con un recorte más, en lugar de tirar a gol, pero con la calidad necesaria para hacerlo? Nada más que por eso, sin conocer su vida, ya se ve que las tenía de plomo.
Por cierto, este es un blog genial aquí en WebLogsSL y estáis captando gente de nivel para los comentarios (no me incluyo ;). Adelante, ya os tengo agregados.
"Parte de mi dinero lo gasté en alcohol y en mujeres, el resto lo despilfarré." George Best.
Por las garras se conoce al león jajajajaja.
Vi por vez primera a Best cuando yo tenía once años. Tan obsesionada me quedé con él que mi madre, que era estricta con mis estudios, me dejó hacer novillos una tarde porque ponían en la televisión un partido en el que jugó contra España. Era genial, escandaloso, y tan guapo... Creo que pasó como un fulgor que hizo más bonita la vida de muchos que tuvimos la suerte de contemplarlo.
Vi por vez primera a Best cuando yo tenía once años. Tan obsesionada me quedé con él que mi madre, que era estricta con mis estudios, me dejó hacer novillos una tarde porque ponían en la televisión un partido en el que jugó contra España. Era genial, escandaloso, y tan guapo... Creo que pasó como un fulgor que hizo más bonita la vida de muchos que tuvimos la suerte de contemplarlo.
Vi por vez primera a Best cuando yo tenía once años. Tan obsesionada me quedé con él que mi madre, que era estricta con mis estudios, me dejó hacer novillos una tarde porque ponían en la televisión un partido en el que jugó contra España. Era genial, escandaloso, y tan guapo... Creo que pasó como un fulgor que hizo más bonita la vida de muchos que tuvimos la suerte de contemplarlo.
Vi por vez primera a Best cuando yo tenía once años. Tan obsesionada me quedé con él que mi madre, que era estricta con mis estudios, me dejó hacer novillos una tarde porque ponían en la televisión un partido en el que jugó contra España. Era genial, escandaloso, y tan guapo... Creo que pasó como un fulgor que hizo más bonita la vida de muchos que tuvimos la suerte de contemplarlo.
Simply the greatest.
YA EN LOS ULTIMOS MOMENTOS COMO JUGADOR PROFESIONAL FALTÓ A LOS ENTRENAMIENTOS UN LARGO PERIODO DE TIEMPO. NADA SE SABIA DE ÉL. MAS TARDE SE SUPO QUE SE ENCONTRABA EN MARBELLA (MALAGA) ESPAÑA. CON UNAS ESTUPENDAS CHICAS. UN LUJOSO DEPORTIVO, Y DE COPAS EN LAS CALUROSAS NOCHES DE PUERTO BANUS. INCREIBLE. HABIA FICHADO POR EL MARBELLA CLUB DE FUTBOL DE TERCERA DIVISION.
Trackbacks