
Nunca lo vi jugar en directo. Me dicen unos amigos, hinchas del Southampton que tuvieron la oportunidad de presenciar una final de Copa inglesa en Cardif de su equipo ante el Arsenal en 2003, que no es ni la sombra de lo que fue. Ése día hizo un partido de leyenda, según me cuentan. Yo lo vi por televisión todos esos años en los que rutilaba en la Premier. Me fascinaba, me encandilaban sus gigantescas zancadas siempre con el balón pegado. Creo que en su momento fue el mejor delantero del mundo. Ahora sigue siendo todo elegancia, era, que ya no es tanto, velocidad pura, sus espigadas piernas cazaban todo lo que le echaban, se abría a banda, habilitaba espacios y era despiadado como Billy Harrigan a la hora de apuntarse muecas en sus botas. Ayer vi a Henry por primera vez en directo y debo confesar que me enamoró por mucho que ya esté en su ocaso, por mucho que mis amigos del Southampton me dijeran que ya no tiene nada que ver con lo que llegó a ser. Me enamoró su forma de controlar, de percutir, su estilo, su fina destreza buscando espacios… Sigo en mis trece, bendito ocaso.
Creo que el Arsenal hizo un negocio redondo vendiendo a Henry por 24 millones de euros. El Barça fichó con demasiadas urgencias, quizás usó al francés como un golpe de efecto para olvidar el desastroso tramo final de temporada. Pero nadie debe dudar de que este jugador aún puede dar mucho de sí. Al menos ayer roció de sentido todo lo que tocó. No es por el gol, que también, Henry jugó escorado a la banda izquierda, se movió con espacios, se le percibió a gusto, fue el más hiriente de los suyos, el más incisivo, cuero que le llegaba, cuero con marchamo de peligro. La exquisitez que transmitió a cada balón, a cada intervención y sobre todo su solvencia nos indica que hoy por hoy este jugador debe ser un fijo en toda cita clave de los azulgranas.
Con Messi y Eto en el campo, considero que Henry tiene que ser el otro miembro del tan recurrido tridente. Ronaldinho a día de hoy no tiene nivel para romper ese triunvirato. Es así. Henry es todo lo contrario al gaucho. A diferencia del brasileño, el francés es un ejemplo de profesional, es disciplinado, se cuida, juega para el equipo, lo deja todo en el campo. Ronaldinho se enfrasca en batallas personales perdidas, se estrella una y otra vez contra el mismo muro sin aprender la lección… La gran primera parte del Barça ayer debe hacer reflexionar a Rijkaard. Fui el primero que apostó por Ronaldinho para que jugará el Barça-Madrid, porque podía ser una oportunidad para redimirse. Era una especie de último tren, pero ni siquiera se asomó al andén. Para mí ese encuentro fue como un punto y final. Y después de ver la buena imagen del primer periodo en Sevilla no me cabe duda que Henry debe tomar, dentro de lo que sus posibilidades físicas le permitan, más protagonismo en este equipo, porque su clase y gracia todavía tienen poder de seducción. Al menos, a mí me sedujo.


Comentarios
Vamos, que el barsa fichando a un tio lesionado lo ha bordado no? ;)
Si este hombre no tiene más peso, es porque probablemente no pueda… Al igual que Messi, otro jugador que debéis dosificar…
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