
Esta semana el PSG ha anunciado el fichaje de Mateja Kezman. Los de Paul Le Guen dan un paso más en la formación de un bloque de garantías que les ayude a escapar el abismo que han bordeado las últimas temporadas. A fichajes de relumbrón como Giuly, Makelele o Sessegnon unen este nómada serbio a la delantera. Luyindula ya tiene un compañero para una dupla de ataque que promete momentos felices en el Parque de los Príncipes.
Mateja Kezman añade una muesca mas a su mochila de trotamundos, un paso más en este periplo en el que busca las huellas de aquel despiadado delantero dominador de la liga holandesa que algún día fue. En las filas del PSV dio la mejor versión de si mismo, la afición del Philip Stadium acostumbrada al caviar en ataque como Romario, Ronaldo o Van Nistelrooy acogió al serbio como su nuevo salvador. Kezman no defraudó, 106 goles en 120 partidos de liga. Dos títulos de la Eredivise y tres galardones de máximo goleador. El PSV disponía una vez más de una joya codiciada por los grandes europeos. Abramovich sería el encargado de sumar una nueva estampilla a su abarrotada colección.
El paso por Stanford Bridge supondría el comienzo del declive de Mateja, la fuerte competencia de Drogba y el sistema de Mourinho lo relegarían al papel de revulsivo. Un año perdido y rumbo a la liga española donde el Atlético lo probaría como el nuevo acompañante de Fernando Torres. La liga española parecía ajustarse como un guante a sus características. Un delantero afilado, rápido y voraz. Sin embargo el eterno marasmo que sacude el Calderón se tragó también al serbio que cumplió una campaña mediocre con apenas ocho goles. Muchos abogaron por tener paciencia y esperar sus resultados la temporada siguiente. Pero en el atlético la palabra paciencia suele ser una quimera, ese mismo año era traspasado al Fenerbhace.
En la liga turca el serbio ha ocupado un rol digno, contribuyendo a la consecución de un título de liga y marcando unos veinte goles en estas dos temporadas. Sin embargo aún sigue lejos de sus mejores registros. La llegada de Güiza le cierra la puerta de la titularidad al serbio que se ve obligado a coger de nuevo las maletas rumbo en este caso a la L1. En principio estará cedido por una temporada con opción a compra por apenas cuatro millones de euros.
El campeonato francés puede ser una excelente vía de recuperación para un Kezman que a sus veintinueve años no se resigna a olvidar a aquel guepardo voraz por el que se peleaba media Europa. En el Parque de los Príncipes quiere reeditar los tiempos en que junto a Robben formaba una electrizante pareja apodada en el Philip Stadium como “Batman y Robin”. De sus ganas dependerán buena parta de las opciones de un PSG en una L1 que ha comenzado más abierta que nunca.


Comentarios
Pues ahora le llega el momento de volver a ser un jugador de garantías o de decir adiós al fútbol de primer nivel. Muchos ya pasaron por su situación.
De todas formas, yo, de haber sido él, no me hubiera movido de Estambul. Y menos…al PSG. Cualquiera sale vivo de ahí…
Saludos. Saque de Esquina
Estoy de acuerdo con el anterior comentario, aunque parece que el PSG va a intentar un proyecto UEFA, a ver que sale. Sobre todo si Mateja tiene un buen momento.
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