
Hoy iba a ser un día emocionante para Isaac Cuenca (27 de abril de 1991). Este joven jugador del Barcelona B se iba a reencontrar con sus excompañeros del CE Sabadell en el Mini Estadi, en la enésima reválida del equipo de Eusebio Sacristán, que no ha comenzado la temporada con el mismo buen pie con el que terminó la anterior Luis Enrique. Sin embargo, una llamada a última hora, cuando todo hacía indicar que estaría entre los convocados del filial culé, le ha conducido a la lista de Pep Guardiola de cara al partido de este domingo ante el Sporting de Gijón en El Molinón. La razón, la inesperada lesión de Cesc Fàbregas, que estará entre dos y tres semanas de baja.
Natural de Reus, este hábil extremo ambidiestro, que tan bien juega por el flanco derecho como el izquierdo, se ha convertido en uno de los preferidos del entrenador de Santpedor. La grave lesión de Afellay primero, y la de Cesc ahora, han provocado que Isaac Cuenca haya viajado a Minsk (Bielorrusia) el miércoles y esta tarde a Gijón precisamente cuando su principal objetivo es hacerse un hueco en las alineaciones del Barça B, del que extrañamente no es un fijo para Eusebio. No obstante, y después de realizar la pretemporada y la gira americana con el primer equipo, ha pasado a ser la primera alternativa que baraje Guardiola cuando mira hacia filial.
Isaac destaca por su electricidad, por su velocidad con el balón en los pies. De su descaro y atrevimiento tomó buena nota el cuerpo técnico blaugrana. Ya en verano, no dudaron en repescarlo tras convertirse en uno de los jugadores más destacados del Sabadell en su cometido de alcanzar la Segunda División tras muchos años de travesía por el desierto. Uno de los destacados en el equipo de Lluís Carreras fue el reusense, al que no se le cayeron los anillos por disputar la Segunda B tras ser uno de los descartes de Luis Enrique, con superávit de jugones en su equipo y sin sitio para este jugador que a final de temporada terminó habiendo disputado 32 partidos a razón de cinco goles clave.
Pero ese no fue el único escalafón que tuvo que bajar Cuenca antes de regresar al Barcelona. Surgido del Santes Creus, fue en 2002 y con 11 años cuando se enfundó por primera vez la elástica barcelonista. Pasó tres temporadas antes de darse cuenta que no estaba preparado para una aventura que a alguien tan escuálido, delicado, le venía grande. Volvió a casa, esta vez al Reus Deportiu, para seguir creciendo en todos los aspectos: desde su constitución hasta su fragilidad. Tres años después fichó por la Damm, donde siguió su formación y empezó a destacar en su primer año de Juvenil. Su clase, sus fintas, sus driblings, no pasaron desapercibidos para nadie. Y la puerta que un día cerró, se abrió en forma de ventanal.
Lo llamó de nuevo el Barcelona, y no dudó ni un segundo en rechazar las propuestas de otros clubes como Espanyol o Villarreal, que cuidan sus canteras como pocos. Isaac tenía ante sí el reto de volver, más maduro, sin los miedos de antaño, a la oportunidad de su vida, abandonada en edad alevín. Con Javier García Pimienta como mentor, logró alzarse campeón de la División de Honor. El técnico le recomendó que se dejara de filigranas y se centrara en el colectivo. Cumplió sus ordenes y a pesar de realizar, meses después, la pretemporada con el Barça B, acabó a préstamo en el Sabadell. Desde entonces, su evolución no parece tener techo.
No hay más que echar un vistazo a los vídeos que revolotean por la red. Ahí se le ve, en plena adolescendia y en las calles de Reus, mostrando el elenco de malabarismos que atesora. Enamoraron primero a la Nova Creu Alta y después, no mucho después, a los ojos de Guardiola. Aunque tiene sólo 20 años, ya sabe lo duro que es alcanzar la cima del éxito. De momento, se ha erigido como una de las prioridades del técnico barcelonista cuando van mal dadas en el primer equipo, y aunque Isaac no deja de asegurar que su principal meta es ganarse un sitio en el filial, que a nadie le sorprenda si en breve le vemos copando las portadas de los diarios deportivos. Sin duda, por su perseverancia, lo merecía.
Perarnau Blog | Isaac Cuenca, hijo pródigo por partida doble




Comentarios
¿No era mejor haber llamado a Jona Dos Santos?, digo, tuvo una pretemporada increible.
La temporada pasada nos fue muy bien con él en el Sabadell. El Barça no suele ser proclive a dejar jugadores a los equipos de la zona y hasta me extrañó, después de verle jugar, que no tuviese sitio en el Barça B.
Espero que le vaya muy bien en el futuro y que triunfe y también agradecerle su contribución al ascenso.
La verdad es que lo está haciendo bien, que futuro auguráis para este futbolista? Creéis que acabar jugando de titular en unos años o será igual que Bojan?
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect